Antihistamínico


Dícese de toda sustancia capaz de disminuir los efectos fisiológicos y farmacológicos de la histamina, incluyendo entre ellas una amplia variedad de fármacos que bloquean los receptores histamínicos. Muchos de estos medicamentos pueden obtenerse fácilmente, sin necesidad de prescripción, para el tratamiento de las alergias.

Las intoxicaciones por utilización excesiva de antihistamínicos y por su ingestión accidental por los niños son frecuentes y a veces fatales. Estas sustancias no detienen la liberación de histamina y su mecanismo de acción sobre el sistema nervioso central (SNC) no está del todo claro. Los antihistamínicos se dividen en bloqueantes H1 y H2, según el tipo de respuesta histamínica que impidan.

Los bloqueantes H1, como las alquilaminas, etanolaminas, etilendiaminas y piperacinas, son eficaces para el tratamiento sintomático de las alergias exudativas agudas, como las polinosis y la urticaria. Los bloqueantes H2, como la cimetidina, son eficaces para controlar la secreción gástrica y se utilizan frecuentemente en el tratamiento de la úlcera duodenal. Los antihistamínicos pueden estimular o deprimir el SNC. Entre los efectos secundarios de los bloqueantes H; pueden contarse la sedación, náuseas, estreñimiento y sequedad de garganta y bronquios. Aproximadamente el 25 % de las personas que usan antihistamínicos sufren alguna reacción molesta.

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Categoría: Medicamentos.




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