Artritis Reumatoide


ARTRITIS REUMATOIDE (rheumatoid arthritis) Enfermedad del colágeno crónica, destructiva y a veces deformante, con un componente autoinmune en su génesis. Se caracteriza por inflamación simétrica de las cápsulas sinoviales y exudado sinovial aumentado, que conducen a engrosamiento de las cápsulas e hinchazón articular. Suele aparecer entre los 36 y los 50 años de edad, y es más frecuente en mujeres. Su curso resulta variable, con alternancia de remisiones y exacerbaciones. Un tipo propio de la juventud es la Still, enfermedad de. Denominada también artritis atrófica; artritis deformante.

Los primeros síntomas pueden ser fatiga, debilidad y pérdida del apetito. También pueden aparecer inicialmente febrícula, anemia y elevación de la tasa de velocidad de sedimentación. Los síntomas señalados por la American Rheumatism Association incluyen rigidez matutina, dolor articular, hinchazón de al menos dos articulaciones, nódulos subcutáneos (denominados nódulos artríticos y generalmente localizados en zonas de presión como los codos), cambios estructurales en las articulaciones observables por radiología, prueba de aglutinación de factor reumatoide positiva, disminución de la mucina precipitada a partir de la cápsula sinovial y cambios histológicos característicos en el examen del liquido sinovial. El factor reumatoide (RF) aparece en el suero y el líquido sinovial de la mayoría de los pacientes; los títulos elevados de RF se correlacionan con las formas más’ graves de la enfermedad, en especial las que presentan manifestaciones extraarticulares. En ocasiones también se detectan anticuerpos antinucleares y precipitinas reumatoides especiales. Entre las manifestaciones extraarticulares cabe destacar la participación cardiaca, la vasculitis, la enfermedad pulmonar y la proteinuria. También puede haber engrosamiento de la cápsula sinovial, denominado pannus. A largo plazo, en los casos graves, puede aparecer el síndrome de Felty.

Los principios básicos del tratamiento incluyen reposo adecuado, ejercicio relativo para conservar la función articular, medicación para aliviar el dolor y reducir la inflamación, ortopedia para corrección de las deformidades y nutrición adecuada con pérdida de peso para aliviar la carga articular. Se administran salicilatos de forma regular; si no se logra la mejoría pueden ensayarse otros antiinflamatorios, como indometacina o fenilbutazona, y antipalúdicos, sales de oro o medicamentos antineoplásicos. Los corticoides deben prescribirse con precaución debido a sus efectos secundarios, tales como úlcera gástrica, supresión de la función suprarrenal y osteoporosis. Ocasionalmente se aplican otros tratamientos como diater-mia, ultrasonidos, aplicaciones de parafina caliente, ejercicios acuáticos y calor tópico.

Puesto que no siempre es progresiva, deformante o debilitante, el tratamiento precoz dé la enfermedad puede proporcionar la recuperación y prevenir la aparición de otros ataques. La mayoría de los pacientes pueden continuar desempeñando sus funciones habituales. Debe hacerse hincapié en la necesidad de dormir lo suficiente y procurar mantener en descanso las articulaciones afectas. La enfermera debe proporcionar información respecto a la adecuada utilización del calor tópico, de los ejercicios musculares y de otros métodos para aliviar el dolor y prevenir deformidades, tales como el uso de almohadillados y férulas. Puesto que el estrés favorece la exacerbación de la enfermedad, debe aconsejarse a la persona que evite situaciones generadoras de ansiedad, preocupación, fatiga e infecciones.

Definición
Es la enfermedad inflamatoria articular crónica más frecuente en la población general ( 1%). Predomina en el sexo femenino (3/1) y la incidencia es mayor entre los 40-60 años.

Etiopatogenia

Se considera que la AR se desarrolla en sujetos genéticamente predispuestos por la acción de un factor ambiental .
Se relaciona en el 70% de los casos con el haplotipo DR4, lo que indica cierta predisposición genética.

DR4- asociación a la artritis reumatoide.

DR3-asociación con toxicidad renal por sales de oro y penicilamina y toxicidad cutánea y hematológica por sales de oro.
Histológicamente se observa una sinovitis crónica con hiperplasia e hipertrofia de las células sinoviales, acompañada por un infiltrado de monocitos y linfocitos T (sobre todo CD4 y en menor medida CD8 citotóxicos). Ambas poblaciones expresan el antígeno de activación inicial CD69.

En la membrana sinovial se forma factor reumatoide y otras inmunoglobulinas policlonales, que determinan la formación de inmunocomplejos in situ.

Manifestaciones clínicas:

El diagnóstico se establece cuando se presente un criterio clínico acompañado de un criterio analítico.
La AR es una poliartritis crónica bilateral, simétrica y erosiva que predomina en las pequeñas articulaciones de manos y pies.
En el 70% de los pacientes el inicio es insidioso, estando dominado por las manifestaciones generales inespecíficas y apareciendo posteriormente la sinovitis. En un porcentaje de los casos debuta de forma aguda como una poliartritis acompañada de fiebre, astenia, adenopatías y esplenomegalia.

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Categoría: Reumatología.




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