Cateterismo Cardíaco


Procedimiento diagnóstico que consiste en la introducción de un catéter en una vena de gran calibre, por lo general de un brazo o una pierna, que se hace pasar a través del sistema venoso hasta el corazón. El cateterismo cardíaco es un procedimiento que permite valorar la anatomía y la presión en las diferentes cavidades del corazón o de las arterias o venas que componen al sistema cardiocirculatorio.

Se introduce un catéter radioopaco estéril de 100 a 125 cm de longitud a través de una incisión practicada en una vena y se hace llegar a la vena cava superior y de ahí a la aurícula derecha y las demás estructuras que quieran estudiarse. El curso del catéter se sigue mediante fluoroscopia y se pueden obtener radiografías. Simultáneamente se monitoriza el electrocardiograma en un osciloscopio. Al ir pasando la punta del catéter a través de las cámaras y vasos del corazón, se determina la presión del flujo a esos niveles y se obtienen muestras de sangre para estudiar su contenido de oxígeno.

Cateterismo Cardíaco Cardiología

Criterios importantes

En primer lugar se cateteriza el lado derecho del corazón y a continuación puede estudiarse también el izquierdo pero para ello hay que hacer pasar el catéter a través de la circulación arterial hasta el ventrículo izquierdo. Mediante el cateterismo pueden identificarse y valorarse con precisión numerosos trastornos cardiacos, como las cardiopatías congénitas, la este­nosis tricuspídea y la insuficiencia valvular. Los riesgos más importantes de este procedimiento son la infección local, las arritmias cardiacas y la tromboflebitis.

Actuación de la enfermera

El cateterismo cardíaco tiene una duración de 1 a 3 horas y el paciente debe permanecer tumbado durante todo ese tiempo. No se trata de una exploración dolorosa pero provoca una fuerte ansiedad y el paciente necesita información y apoyo emocional. En los niños pequeños el cateterismo casi siempre se hace con anestesia. Con frecuencia se administra un an­tibiótico el día antes de la intervención; después de la misma hay que controlar el pulso en el lado de la incisión y la presión arterial en el otro cada 15 minutos durante la primera hora y cada media hora en las siguientes. El paciente puede presentar algo de fiebre durante algunas horas y aquejar dolor en el punto de la incisión. La enfermera debe comprobar si aparecen signos de infección, trombo-flebitis y arritmia cardiaca. El cateterismo cardiaco lo suele realizar un equipo especial de médicos en un laboratorio específico. Es muy conveniente que antes y después de la intervención un miembro de este equipo informe al paciente y a las enfermeras.

¿Cómo se realiza ?

El cateterismo cardíaco se realiza en un cuarto especial denominado sala de Cateterismo o sala de Hemodinámica, la que consta de una mesa en la que el paciente se le hace recostar. Alrededor de la mesa y a la altura del tórax del paciente se encuentra un arco en forma de “U” el cuál posee en uno de sus extremos un aparato emisor de rayos X y en el otro extremo un sistema que permite captar la radiación, amplificar la imagen obtenida y vertirla en un sistema computarizado de sustracción digital que permite visualizar y analizar detalladamente las imágenes angiográficas obtenidas a través de una pantalla.

Como preparativo al procedimiento de cateterismo al enfermo se le debe de instalar una venoclísis con solución para la administración rápida de medicamentos por vía intravenosa. El paciente se le recuesta en la mesa de la Sala de cateterismo y se le colocan electrodos para monitoreo electrocardiográfico continuo. Es recomendable administrar un sedante ligero por vía intravenosa justo antes del inicio del procedimiento con el objetivo de relajar al paciente, ya que no es necesario ni deseable que el enfermo sea sometido a anestesia general, puesto que es importante que el paciente notifique al médico la presencia de dolor en el pecho, mareo, sensación de falta de aire o de palpitación durante la realización del cateterismo. Así mismo el médico tiene que ordenar al paciente algunas prescripciones que son relevantes durante el procedimiento (inspirar profundo, toser o avisar en caso de dolor en el pecho o en el sitio de la punción).

El abordaje para acceder a una arteria o una vena se realiza en la mayoría de las veces en la ingle derecha (donde se localiza el trayecto superficial de los vasos femorales) y en ocasiones cuando no es posible acceder por la arteria femoral es necesario utilizar la arteria braquial localizada en el pliegue anterior del codo. Para el abordaje percutáneo de la arteria o vena femoral se requiere de una aguja de punción, una guía metálica corta y un introductor.

Primeramente debe de infiltrarse anestésico local (Xilocaína) con una jeringa a nivel de la piel y en el tejido sub-cutáneo adyacente. A continuación se utiliza una aguja metálica larga para puncionar directamente la arteria o vena, una vez que se observa flujo de sangre a través de la aguja se introduce una guía con punta flexible que se hace desplazar a la porción interna del vaso en un trayecto aproximado de 15 cms. se retira la aguja metálica y a continuación se hace desplazar a través de la guía el introductor, que posee una válvula externa que evita el retorno del flujo sanguíneo y a través de la cuál el catéter puede ser introducido al lecho vascular. Es indispensable administrar por vía intra-venosa una dosis baja de anticoagulante llamado heparina antes del paso del catéter hacia el lecho vascular con el propósito de evitar la formación de coágulos en la punta del catéter.

El paso de los catéteres por el trayecto arterial debe de hacerse con un alambre o guía larga para evitar laceración de la arteria por la punta del catéter. Una vez que se localiza la punta distal del catéter en el sitio vascular a valorar se inyecta manualmente con una jeringa de 10 ml. por el extremo proximal del catéter material de contrate para visualizar la arteria o vena a analizar. Si se desea opacificar una cavidad cardiaca o bien una arteria de diámetro grande como la aorta se utiliza un inyector automático que permite la administración en pocos segundos de un volumen alto 30 a 50 ml. de material de contraste. Ya que se concluyó el cateterismo con la recopilación suficiente de imágenes angiográficas y del registro de presiones de las diferentes estructuras cardíacas o del lecho vascular arterial o venoso, se retira el introductor que sirvió como puerta de entrada a los catéteres. El retiro del introductor en la arteria femoral puede hacerse por compresión manual por parte del médico por un lapso aproximado de 15 a 30 minutos y entonces el enfermo tiene que mantener la pierna inmovilizada completamente por lapso aproximado de 12 horas. Existe un dispositivo de cierre conocido como Angioseal que se introduce durante el retiro del introductor y que permite una movilización precoz de la extremidad inferior.

El estudio angiográfico que se realice adopta su nombre dependiendo del sitio anatómico que va a ser analizado: Si se va a valorar la anatomía de las arterias coronarias con material de contraste el estudio se llama angiografía coronaria o coronariografía, si se valoran las arterias carótidas entonces se llama angiografía carótida, en caso de las arterias renales: angiografía renal, en caso de la aorta: aortografía, en caso de que se estudie la cavidad del ventrículo izquierdo entonces se designará como ventriculografía, etc.

¿Qué molestias puede percibir el paciente durante un cateterismo cardíaco?

Las molestias son mínimas, especialmente dolor durante la infiltración de anestesia local en la región de la ingle, o bien puede haber sensación de palpitaciones cuando el catéter toca las paredes de los ventrículos al ser introducido hacia la cavidad cardiaca, también podría haber dolor opresivo en el pecho en caso de que hubieran lesiones ateroescleróticas muy cerradas en las arterias coronarias. Por otro lado cuando se administran cantidades grandes de material de contraste para poder opacificar y visualizar alguna estructura cardiaca o bien del lecho vascular (aorta torácica, abdominal o angiografía en arterias de las extremidades inferiores) por lo general, el paciente percibe una sensación de calor intenso de pocos segundos de duración que se inicia en el tórax y que se irradia rápidamente hacia la cabeza, abdomen e incluso en extremidades inferiores.

¿Qué riesgos implica la realización de un cateterismo cardíaco ?

El cateterismo cardíaco es bien tolerado por la inmensa mayoría de los pacientes. No obstante como todo procedimiento invasivo puede ocasionar complicaciones que son muy poco frecuentes y que dependen en gran medida de la gravedad del paciente al que se le realiza el procedimiento. Las complicaciones menores que pueden surgir del cateterismo son la formación de hematomas en el sitio de punción que raramente puedan requerir de transfusión sanguínea, reacciones alérgicas por el medio de contraste. Otro tipo de complicaciones vasculares en el sito de punción que pueden aparecer días posteriores al procedimiento serían la formación de un seudoaneurisma que corresponde a un nódulo pulsátil, grande y doloroso que puede requerir en ocasiones de reparación quirúrgica.

Las complicaciones mayores en ocasiones pueden surgir como un incidente no esperado como sería una arritmia o fibrilación ventricular durante la inyección de material de contraste a una arteria coronaria y que puede resolverse adecuadamente en la mayoría de las veces con cardioversión eléctrica.

En muy raras ocasiones durante la manipulación de un catéter en alguna cavidad cardiaca y más frecuentemente en los ventrículos puede producirse una perforación de la pared ventricular con la consecuente salida de sangre hacia el saco pericárdico y producir un “taponamiento cardíaco” el cuál si no es detectado puede conducir a la muerte, sin embargo la mayoría de las ocasiones es tratado adecuadamente con una punción pericárdica percutánea y más infrecuentemente con cirugía cardiaca. Otra complicación que puede aparecer a los pocos días del cateterismo es la insuficiencia renal aguda que se asocia al efecto nefrotóxico del medio de contraste y que se observa con más frecuencia en pacientes ancianos con diabetes mellitus y en los que se ocupó una cantidad excesiva de material de contraste durante el procedimiento.

Las complicaciones graves que pueden conducir incluso a la muerte del paciente se asocian con mayor frecuencia a la condición clínica con la que el enfermo llega a la sala de cateterismo cardíaco, de tal forma pacientes con un infarto grande que condiciona una grave insuficiencia cardiaca o choque cardiogénico; así como aquéllos que como complicación del infarto presentan arritmias ventriculares graves. También tienen riesgo elevado aquellos pacientes con edad avanzada que poseen conjuntamente estenosis aórtica grave y enfermedad ateroesclerótica coronaria avanzada.

Otra complicación potencialmente grave aunque es muy infrecuente es un accidente vascular cerebral cuya causa más frecuente es por un fenómeno de tromboembolismo. Sin embargo a pesar de las complicaciones mayores y graves previamente descritas, la posibilidad de muerte en una angiografía coronaria es de 1-2 por 1000 procedimientos. Antes de la realización del cateterismo se pide al paciente que lea un consentimiento informando los riesgos del procedimiento y que lo firme tras aclarar las posibles dudas.

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Categoría: Cardiología.




2 Responses to “Cateterismo Cardíaco”

  1. Manuel garcia sanchez Dice:

    podrian informarme cual es el costo total de cateterismo cardiaco


  2. marce Dice:

    buenas tardes me gustaria saber el lugar que aplican y cual es el costo del procedimiento del cateterismo cardiaco
    gracias


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