Ergonomía v/s productividad. ¿Qué es mejor para nuestros pacientes?


El dolor persistente de las lesiones por esfuerzos repetitivos es más frecuente entre los trabajadores que realizan tareas de manipulación de material  pesado de manera manual.

En el cuello, hombro, brazo o mano se puede desarrollar el dolor, sobretodo en usuarios oficinistas, quienes hacen uso de un computador al menos 5 días a la semana durante todo el día. Es así, como la acción de escribir en un teclado y el síndrome del túnel carpiano mantienen una estrecha pero controvertida relación.

Aunque las empresas a menudo informan que la toma de medidas ergonómicas en el trabajo reduce los días de trabajo perdidos y/o poco productivos, los investigadores continúan buscando pruebas científicas rigurosas para demostrar que dichas intervenciones son completamente eficaces.

Ergonomía v/s productividad. ¿Qué es mejor para nuestros pacientes? Salud Pública

Es un hecho de vida que el trabajo, acompañado con la actual competencia que se da en el mismo ámbito, puede ser estresante. Pero por otro lado, algunas ocupaciones tienen, además, un costo físico: dolor pulsátil y persistente u hormigueo en la mano, muñeca, codo, hombro o cuello.

Estas enfermedades insidiosas de los tejidos blandos – conocida también como lesiones por esfuerzo repetitivo, trastornos traumáticos acumulativos o los trastornos musculoesqueléticos de origen laboral – incluyen la lesión debilitante del nervio del síndrome del túnel carpiano y la tendinitis de los tendones inflamados. Éstas afecciones no solo merman las habilidades de una persona para ganarse la vida, sino que también hacen dificultosas algunas tareas simples y cotidianas, tales como girar la tapa de un frasco de mermelada, lavar los platos o girar el volante del automóvil.

Para nuestros lectores que no saben o no se acuerdan, en palabras simples el túnel carpiano es un paso estrecho de ligamentos y huesos en la base de la mano. Contiene nervios y tendones. Algunas veces, el engrosamiento de los tendones irritados u otras estructuras hinchadas estrechan el túnel y causan compresión de los nervios, en especial el del nervio mediano. Los síntomas suelen comenzar gradualmente. A medida que empeoran, sostener objetos puede tornarse difícil.

¿Cuál es la causa del problema? Algunas personas tienen túneles carpianos más pequeños que otras. Otras causas incluyen el trabajo en líneas de ensamblaje, las lesiones en la muñeca o la hinchazón debido a determinadas enfermedades, tales como la artritis reumatoide. Las mujeres son tres veces más propensas a tener síndrome del túnel carpiano que los hombres. El tratamiento incluye reposo de las manos, uso de férulas, medicinas para el dolor y la inflamación, y la cirugía.

Terapias como las inyecciones de esteroides, medicamentos para el dolor o la cirugía, pueden hacer mucho para aliviar el dolor. Pero los tratamientos no siempre ofrecen una cura definitiva, y las lesiones pueden reaparecer. Es en éste punto donde la prevención juega un rol fundamental.

Para reducir el riesgo de lesiones, muchos lugares de trabajo junto con la ayuda de los investigadores, han adoptado las intervenciones ergonómicas tales como acomodar las medidas de los equipos que diariamente ocupan sus empleados, como las mesas, ajuste y cambio de sillas convencionales a ergonómicas, y otras mas con el fin único de hacer del lugar de trabajo una pieza a medida del cuerpo humano.

Cada año, más de 100.000 nuevos casos de dolencias de las extremidades superiores se comunican a la Administración de Seguridad y Salud en EEE.UU. Los problemas son especialmente comunes entre los que realizan un extenuante o frecuente trabajo que implique manipulación manual y tareas de elevación de ciertos objetos, ya sea en la industria manufacturera, la construcción, empacadores de carne o de cuidados de enfermería.

Pero la lesión por esfuerzo repetitivo es quizás la causa mas frecuente de consulta por pacientes, asociado con el uso de computadoras. De acuerdo a una amplia cobertura de los medios de comunicación a finales de 1980 y principios de los 90 se describe un emergente plaga de dolor en la muñeca, debido al síndrome del túnel carpiano en los operadores diarios del teclado, tales como: escritores, digitadores y otros trabajadores de oficina.

El escepticismo sobre si surgió digitando en un teclado, u otros movimientos repetitivos más fuertes, puede resultar un tanto incierto. En los años posteriores, los investigadores han establecido qué acciones ejercen las manos, brazos o los hombros en las tareas que requieren altos niveles de la fuerza, muchas repeticiones, posturas incómodas o grandes cantidades de vibraciones, los cuales corresponden a factores que aumentan el riesgo de trastornos musculoesqueléticos.

Pero la investigación en la última década ha establecido que el síndrome del túnel carpiano “no es tan común en los usuarios de computadoras como la gente cree – en ausencia de buena evidencia – que era”, dijo el Dr. Fredric E. Gerr, médico y medicina del trabajo ergonomía investigador en la Universidad de Iowa en Iowa City, EE.UU. Sin embargo, agregó, “La evidencia epidemiológica abrumadora no es el tipo de personas afectadas, ya sea oficinistas o estudiantes, sino que el dolor que presentan”. Dolor de cuello y hombro es el problema musculoesquelético mas común que presentan los usuarios de computadores. En un estudio de 2002 de seguimiento de 632 usuarios de la computadora recién contratados en las principales empresas de Atlanta en EE.UU,  el Dr. Gerr y sus colegas observaron que el 60% de los usuarios desarrolló dolor de cuello u hombro en el primer año, aunque el estudio no tenía como objetivo medir cuánto tiempo persistían los síntomas. Alrededor del 40% reportó síntomas en mano o brazo, en su mayoría casos de tendinitis. Sólo el 1% desarrolló el síndrome del túnel carpiano.

Las generaciones más jóvenes que crecen en la “era digital” son igualmente propensos a unirse a las filas de la tipificación de heridos. Encuestas en dos universidades de EE.UU.  encontraron que del 40 al 50 por ciento de los estudiantes presentaban algún tipo de dolor en sus extremidades superiores con el uso de sus equipos tecnológicos. Ni colegios ni universidades construyen muebles de estudio ergonómicamente ajustables, indicó el Dr. Benjamin Amick, director científico del Instituto de Trabajo y Salud en Toronto, quien fue co-autor de esos estudios. “Ellos construyen muebles para que sean indestructibles y su vida útil se extienda en el tiempo”.

En el sector empresarial, muchas compañías han realizado significativas mejoras ergonómicas en el ambiente de trabajo, sobre todo en oficinas y entornos de fabricación, según los expertos. La idea es reducir al mínimo las tensiones en manos, brazos y hombros. Por ejemplo, en oficinas, desde los años 90, los teclados gruesos con teclas rígidas han dado paso a líneas mas finas, versiones mas suaves y sensibles al tacto, de manera que el usuario tenga que hacer el menos esfuerzo posible al escribir. También se presta atención a la posición correcta del teclado, el monitor y la silla y se adquieren otros tipos de “mouse” mas cómodos. Los empleadores están “reconociendo que se necesita variedad en las propuestas de resolución que los investigadores hacen, en lugar de usar constantemente los mismos músculos, nervios y tendones”, dijo Barbara Silverstein, directora de investigación de la seguridad y la Evaluación de la Salud y la Investigación para el programa de Prevención del Estado de Washington del Departamento de Trabajo.

Estos cambios suelen dar sus frutos. En un análisis que pronto se publicarán los datos de más de 5.000 compañías de Washington estudiadas, el doctor Silverstein encontró que las empresas que notificaron la aplicación de medidas ergonómicas también observaron una reducción en las lesiones musculoesqueléticas y de absentismo. Además, según la Oficina Federal de Estadísticas Laborales de EE.UU, el número de casos por esfuerzo repetitivo por cada 10.000 trabajadores a tiempo completo se redujo de un máximo de 41 en 1994 a 24 en 2001. Sin embargo, algunos investigadores dicen que los datos son poco fiables y subestiman todas las lesiones y enfermedades ocupacionales.

Mientras tanto, los científicos están tratando de construir una base de evidencia rigurosa de las estrategias de prevención ergonómica para convencer a los escépticos de su valor. Pero hasta ahora, en las revisiones de la investigación han aparecido pruebas limitadas o contradictorias de los beneficios positivos de las medidas tales como ejercicios de estiramiento o varios ajustes en las estaciónes de trabajo para usuarios de computadoras. Una dificultad importante es que, aunque muchos estudios han demostrado medidas ergonómicas destinadas a ser útil, pocos han sido los ensayos controlados aleatorios de gran tamaño y alta calidad que brinden una respuesta clara, dijo el doctor David Rempel, investigador de la ergonomía en la Universidad de California, Berkeley. Tales ensayos son costosos y complejos para diseñar y para los ajustes de lugar de trabajo, explicó, y el financiamiento federal para los estudios de seguridad en el trabajo es escaso.

“Muchos de nosotros estamos golpeando nuestras cabezas contra la pared”, dijo el doctor Gerr refiriéndose al reto de determinar qué intervenciones funcionan. A falta de pruebas definitivas, los médicos siguen ejerciendo su mejor criterio en la búsqueda de soluciones adecuadas para sus pacientes.

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Categoría: Salud Pública.




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