Dolor Abdominal


El dolor abdominal puede originarse por numerosas causas desde urgencias vitales agudas hasta enfermedades funcionales crónicas y trastornos de diversos sistemas orgánicos. La evaluación del dolor agudo requiere una determinación rápida de las probables causas y la iniciación precoz del tratamiento adecuado. En las situaciones menos agudas puede seguirse un proceso diagnóstico más detallado y pausado..

ENFOQUE DEL PACIENTE CON DOLOR ABDOMINAL

Historia. Extremadamente importante. La exploración física puede ser irrelevante o causa de error, y los exámenes de laboratorio y radiológicos pueden demorarse o carecer de utilidad.

Datos característicos del dolor abdominal. Duración y tipo. Proporcionan claves en cuanto a su naturaleza y gravedad, aunque en ocasiones una crisis abdominal aguda puede presentarse de forma insidiosa o sobre un fondo de dolor crónico.

El tipo y la localización proporcionan una guía aproximada de la naturaleza de la enfermedad. El dolor visceral (debido a distensión de una víscera hueca) se localiza mal y a menudo se percibe en la línea media. El dolor intestinal tiende a ser espasmódico; cuando su origen es proximal a la válvula ileocecal suele localizarse por encima del ombligo. El dolor de origen colónico se percibe en el hipogastrio y fosas ilíacas. El dolor por obstrucción biliar o ureteral a menudo hace que los pacientes se retuerzan de dolor. El dolor somático (debido a la inflamación peritoneal) suele ser agudo y de localización más precisa en la región afectada (p. ej., apendicitis aguda, distensión capsular de hígado, riñón o bazo), y se exacerba con el movimiento, por lo que los pacientes permanecen quietos. El patrón de irradiación puede ser útil: hombro derecho (origen hepatobiliar), hombro izquierdo (esplénico), mitad de la espalda (pancreático), flanco (vía urinaria proximal), ingle (sistema genital o urinario distal).

TABLA 31. Etiologías habituales del dolor abdominal.

Inflamación mucosa o muscular en vísceras huecas: Enfermedad ácidopéptica (úlceras, erosiones, inflamación), gastritis hemorrágica, reflujo gastroesofágico, apendicitis, diverticulitis, colecistitis, colangitis, enfermedades inflamatorias intestinales (enfermedad de Crohn, colitis ulcerosas, enfermedad de Behçet), gastroenteritis infecciosa, linfadenitis mesentérica, colitis, cistitis o pielonefritis.

Espasmo o distensión visceral Obstrucción intestinal (adherencias, tumores intususcepción), obstrucción apendicular

con apendicitis, estrangulación de hernia, síndrome de intestino irritable (hipertrofia y espasmo muscular), obstrucción biliar aguda, obstrucción ductal pancreática (pancreatitis crónica, cálculo), obstrucción ureteral (cálculo renal, coágulo), trompas de Falopio (embarazo tubárico).

Trastorno vascular Tromboembolia mesentérica (arterial o venosa), disección o ruptura arterial (p. ej., aneurisma aórtico), oclusión por compresión extrema o por torsión (p. ej., vólvulo, hernia, tumor, intususcepción), hemoglobinopatía (en especial drepanocitosis).

Distensión o inflamación de superficies viscerales: Cápsula hepática (hepatitis, hemorragia, tumor, síndrome de Budd-Chiari, síndrome de Fitz-Hugh-Curtis), distensión de la cápsula renal (tumor, infección, infarto, oclusión venosa), distensión de la cápsula esplénica (hemorragia, absceso, infarto), páncreas (pancreatitis, seudoquiste, absceso), ovario (hemorragia intraquística, embarazo ectópico, absceso).

Inflamación peritoneal: Infección bacteriana (víscera perforada, enfermedad inflamatoria pélvica, ascitis infectada), infarto intestinal, irritación química, pancreatitis, víscera perforada (en especial estómago y duodeno), dolor intermenstrual, inflamación reactiva (absceso próximo, diverticulitis, infección o inflamación pleuropulmonar), serositis (enfermedades colágeno-vasculares, fiebre mediterránea familiar).

Trastornos de la pared abdominal Traumatismo, hernias, inflamación o infección muscular, hematomas (traumatismos, tratamiento anticoagulante), tracción desde el mesenterio (p ej., adherencia).

Toxinas: Intoxicación por plomo, picadura de araña «viuda negra».

Trastornos metabólicos: Uremia, cetoacidosis (diabética, alcohólica, crisis addisoniana, porfiria, angioedema (déficit de C1 esterasa), supresión de narcóticos.

Neurológica Tabes dorsal, herpes zóster, causalgia, compresión o inflamación de raíces medulares, (p ej., artritis, hernia discal, tumor, absceso) psicógeno.

Dolor referido De corazón, pulmones, esófago, genitales (p. ej., isquemia cardíaca, neumonía, neumotórax, embolia pulmonar, esofagitis, ruptura esofágica).

Factores que precipitan o alivian el dolor. Relación con la toma de alimentos (p. ej., digestivo alto, biliar, pancreático enfermedad isquémica intestinal), defecación (colorrectal), micción (genitourinario o colorrectal), respiración (pleuropulmonar, hepatobiliar), posición (pancreático, reflujo gastroesofágico, musculoesquelético), ciclo menstrual/menarquia (tubo ovárico, endometrial, incluida la endometriosis), esfuerzo (isquemia coronaria/intestinal, musculoesquelético), medicamentos/alimentos específicos (trastornos de la motilidad, reflujo gastroesofágico,

porfiria, insuficiencia suprarrenal, cetoacidosis, toxinas), estrés (trastornos de la motilidad, enfermedad ácidopéptica).

Síntomas acompañantes. Fiebre/escalofríos (infección, enfermedad inflamatoria, infarto), pérdida de peso (tumor, enfermedades inflamatorias, malabsorción, isquemia), náuseas/ vómitos (obstrucción, infección, enfermedad inflamatoria, enfermedad metabólica), disfagia, odinofagia (esofágica), saciedad precoz (gástrica), hematemesis (esofágica, gástrica, duodenal), estreñimiento (colorrectal, perianal, genitourinario), ictericia (hepatobiliar, hemolítico), diarrea (enfermedad inflamatoria, infección, malabsorción, tumores secretores, isquemia, genitourinario), disuria/hematuria/secreción vaginal o peneana (genitourinario), hematoquecia (colorrectal, urinario), trastornos cutáneos/articulares/oculares (enfermedad inflamatoria, infección).

Factores predisponentes. Historia familiar (enfermedad inflamatoria, tumores, pancreatitis), hipertensión (isquemia) diabetes mellitus (trastornos de la motilidad, cetoacidosis), conectivopatía (trastornos de la motilidad, serositis), depresión (trastornos de la motilidad, tumores), consumo de tabaco (isquemia), cese reciente del hábito de fumar (enfermedad inflamatoria), etanol (trastornos de la motilidad, enfermedad hepatobiliar, pancreática, ácidopéptica).

Exploración física. Evaluación del abdomen en busca de traumatismos o cirugía previa, traumatismos actuales, distensión abdominal, líquido o aire; hiperestesia directa, de rebote y referida; tamaño de hígado y bazo, masas, soplos, ruidos intestinales alterados, hernias, masas arteriales. Exploración rectal en busca de masas, hiperestesia, sangre (macroscópica u oculta). Es esencial la exploración pélvica en las mujeres. Exploración general: evaluar los posibles signos de inestabilidad hemodinámica, trastornos acidobásicos, déficits nutricionales, coagulopatía, enfermedad arterial oclusiva, estigmas de hepatopatía, disfunción cardiaca, linfadenopatía y lesiones cutáneas.

Estudios analíticos y radiológicos de rutina. La elección depende del contexto clínico. Por lo general comprende recuento hemático completo, electrólitos séricos, gases en sangre arterial, parámetros de coagulación, glucosa sérica y pruebas bioquímicas de función hepática, renal y pancreáticas radiografía de tórax para determinar la presencia de enfermedades que afecten a corazón, pulmones, mediastino y pleura; el ECG es útil para descartar un dolor referido de una enfermedad cardiaca; radiografías simples de abdomen para detectar desplazamientos del intestino, distensión intestinal, patrón de líquido y gas, aire libre en peritoneo, tamaño hepático y calcificaciones abdominales (p. ej., cálculos vesicales, cálculos renales, pancreatitis crónica).

Estudios especiales. Pueden comprender ecografía abdominal (de la máxima utilidad para visualizar conductos biliares, vesícula biliar, hígado y riñones); radiografías de contraste con bario para aparato digestivo (ingestión de bario, serie digestiva alta, seguimiento a través del intestino delgado, enema de bario, enteroclisis), endoscopia digestiva alta, Sigmoidoscopia o colonoscopia; TC o IRM, colangiografía, angiografía y gammagrafía. En casos seleccionados se requiere biopsia hepática, pancreática o de masas abdominales, laparoscopia y, en ocasiones, laparotomía exploradora.

DOLOR ABDOMINAL AGUDO, CATASTRÓFICO

El dolor abdominal intenso de comienzo agudo o el dolor que se acompaña de sincope, hipotensión o aspecto tóxico del paciente requieren una evaluación rápida aunque ordenada. Se valorará la posibilidad de obstrucción, perforación o ruptura de víscera hueca, disección o ruptura de vasos sanguíneos Importantes (en especial el aneurisma aórtico), ulceración, sepsis abdominal, cetoacidosis y crisis suprarrenal.

Historia y exploración tísica breves. Deberán centrarse en la presencia de hipotermia, hiperventilación, cianosis, hiperestesia abdominal directa o de rebote, masas abdominales pulsátiles, soplos abdominales, ascitis, sangre en recto, hiperestesia rectal o pélvica, signos de coagulación. Los estudios de laboratorio útiles son: hematócrito (puede ser normal en caso de hemorragia aguda o estar elevado en caso de deshidratación), recuento leucocitario, gasometría arterial, electrólitos séricos, BUN, creatinina, glucosa lipasa o amilasa y análisis de orina. Los estudios radiológicos deberán comprender radiografías abdominales en supino y en bipedestación (o en decúbito lateral izquierdo si la bipedestación no es posible) para evaluar el calibre del intestino y la presencia de aire libre en cavidad peritoneal, radiografía lateral para evaluar el diámetro aórtico. Paracentesis abdominales (o lavado peritoneal en caso de traumatismo) para detectar signos de hemorragia o de peritonitis espontánea. Ecografía abdominal (cuando sea fácilmente accesible) a fin de descubrir signos de abscesos, colecistitis o hematoma, y para determinar el diámetro aórtico.

Tratamiento inmediato. Comprenderá líquidos intravenosos, corrección de los trastornos acidobásicos peligrosos para la vida y evaluación de la necesidad de cirugía de urgencia; resulta esencial el seguimiento cuidadoso con exploraciones frecuentes (a ser posible, por el mismo explorador). Es preferible diferir el empleo de analgésicos narcóticos hasta haber establecido un diagnóstico y un plan terapéutico, ya que el enmascaramiento de los signos diagnósticos puede retrasar una intervención necesaria.

¿Qué es el dolor abdominal?

El dolor abdominal es el dolor y/o la sensación de incomodidad que ocurre en el abdomen. Su abdomen es la sección del cuerpo entre su pecho y su pelvis.

Cada persona puede tener dolor abdominal de manera ocasional. El dolor abdominal puede ser suave o intenso, puede ser agudo, es decir de corta duración u ocurrir a lo largo de las semanas y meses (crónicos).

La mayor parte de casos de dolor abdominal no son casos de urgencia.

¿Qué causa el dolor abdominal?

El dolor puede ser causado por un problema fuera del abdomen como por ejemplo en el Infarto al corazón en que puede irradiarse al abdomen.

Existen muchas causas para el dolor, aquí se muestran las más comunes:

Causas no abdominales:

Neumonía (infección de los pulmones) – Infarto de miocardio (ataque cardíaco) – Embolia pulmonar (coágulos en los pulmones) .

Condiciones inflamatorias del abdomen superior:

Enfermedades ulcerosas (úlcera duodenal, úlcera gástrica) – Esofagitis (enfermedad de reflujo gastroesofágico) – Gastritis (irritación del revestimiento estomacal) – Pancreatitis (inflamación del páncreas) – Colecistitis (inflamación de la vesícula biliar) – Coledocolitiasis (cálculos biliares a en el conducto biliar) – Hepatitis (infección o inflamación del hígado) – Colitis (infección o inflamación del colon)

Problemas funcionales del abdomen :

Dispepsia no ulcerosa (molestia después de comer no debida a úlceras) – Disfunción del esfínter de Oddi (problema con la válvula del conducto biliar) – Dolor funcional del abdomen (dolor sin causa aparente) – Síndrome de colon irritable (dolor asociado a los movimientos intestinales)

Cáncer del abdomen superior:

Hepatoma (cáncer de hígado) – Colangiocarcinoma (cáncer del conducto biliar o de la vesícula biliar) – Cáncer pancreático – Cáncer del estómago – Linfoma (cáncer de las células del sistema inmunológico)

Problemas vasculares:

Insuficiencia vascular mesentérica (arterias o venas bloqueadas) – Aneurisma aórtico abdominal (dilatación de la arteria aorta)

Condiciones inflamatorias en la porción media e inferior del abdomen:

Enfermedad Inflamatoria Intestinal : Enfermedad de Crohn o Colitis Ulcerosa

Diverticulitis (inflamación de las bolsas que se forman en el colon) Apendicitis

Problemas del tracto urinario:

Cálculos renales Infecciones urinarias

Tumores de los riñones o de la vejiga

Problemas en la pelvis (mujeres):

Quistes o cáncer ováricos, Infección de las trompas – Embarazo ectópico – Tumores malignos del útero o del cuello del útero (cérvix) – Endometriosis.

¿Cuando se debe consultar por dolor abdominal ?

Debe ser visto por un doctor enseguida si tiene dolor abdominal tan intenso que usted no puede moverse a causa del dolor o bien no puede quedarse quieto o encontrar una posición que este alivie. También consultar de manera inmediata si el dolor se acompaña por otros síntomas de alarma, como la diarrea con sangre, fiebre o dolor al pecho.

Si el dolor es recurrente y/o interfiere con sus actividades diarias o vida normal debe consultar para buscar una explicación adecuada y así tener un tratamiento. No es recomendable “adaptarse” al dolor o pensar que la molestia pasará si antes no ha habido un adecuado estudio médico.

¿Cómo se estudia el dolor abdominal?

Se requiere una entrevista medica detallada y un examen físico acucioso. Con los elementos de sospecha de ahí obtenidos se pueden requerir estudios en forma dirigida para confirmar el diagnostico o descartar determinadas condiciones.

¿Cómo se trata el dolor abdominal?

Dependiendo de la causa de este pueden usarse distintos medicamentos tanto para controlar los síntomas como para corregir el problema de fondo. En ocasiones la cirugía puede estar indicada.

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Categoría: Glosario Médico.




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