FRACTURA DE ESCAFOIDES


Las principales características del escafoides carpiano son: vascularización precaria (está rodeado de cartílago en todo su contorno, excepto el cuello, por el que acceden vasos que nutren escasamente el tercio proximal); importante movilidad y escasa expresión radiológica de sus fracturas. El escafoides suele fracturarse en pacientes jóvenes que sufren una caída sobre el “talón” de la mano, forzando la extensión de la muñeca. Clínicamente se aprecia dolor en la tabaquera anatómica, ocasionalmente con tumefacción. Debido a su dificultad de diagnóstico, suelen realizarse cuatro radiografías de muñeca. Si se visualiza una fractura de escafoides, es necesaria la inmovilización con escayola, incluyendo el primer dedo durante dos o tres meses. Si no se visualiza una fractura, pero la clínica es suficientemente sugerente, debe inmovilizarse la muñeca y repetir la radiografía a las dos semanas para confirmar o descartar la fractura. En determinadas fracturas inestables (con un riesgo elevado de ausencia de consolidación o consolidación en mala posición) se recomienda el tratamiento mediante reducción y osteosíntesis, utilizando preferentemente tornillos que apliquen compresión y queden enterrados en posición subcondral (como los tornillos de Herbert-Whipple).
Las principales complicaciones de esta fractura son la ausencia de consolidación y la necrosis isquémica del polo proximal. La ausencia de consolidación suele manifestarse como episodios de dolor en la muñeca con traumatismos relativamente banales; con el paso del tiempo se establece un patrón de artrosis secundaria de la muñeca característico que se denomina SNAC (scaphoid non-union advanced collapse). El tratamiento de la ausencia de consolidación es quirúrgico y consiste en cruentar el foco de pseudoartrosis, insertar un injerto y estabilizar el foco con agujas o tornillo, inmovilizando posteriormente la muñeca con yeso. Tradicionalmente se emplea autoinjerto procedente de cresta iliaca. El tratamiento de la necrosis del polo proximal generalmente consiste en resecar el polo necrosado, aunque en ocasiones puede intentarse su revascularización con injerto. Como en el caso de la cabeza del radio, las prótesis de silicona han proporcionado malos resultados a largo plazo. Cuando existen cambios degenerativos pueden realizarse artrodesis parciales o totales de muñeca, pudiendo asociarse resección de la apófisis estiloides del radio (estilodectomía) para descomprimir la articulación.

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Categoría: Glosario Médico.




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