Ligamento cruzado posterior, ligamento colateral lateral e inestabilidad posterolateral


El ligamento cruzado posterior suele lesionarse en traumatismos directos sobre la tibia con la rodilla en flexión (similar al mecanismo que produce una luxación de cadera, con la que puede asociarse). Se diagnostica detectando excesivo desplazamiento de la tibia hacia posterior con la rodilla en flexión de 90 grados (test del cajón posterior). En casos crónicos puede detectarse recurvatum. Las lesiones aisladas del ligamento cruzado posterior suelen tratarse de forma conservadora (potenciación del cuádriceps), salvo en pacientes cuya inestabilidad impida la práctica deportiva, en cuyo caso se emplean plastias similares a las del cruzado anterior. En la reconstrucción del ligamento cruzado posterior parece que la reconstrucción de dos fascículos proporciona mejores resultados.
Cuando la inestabilidad posterior se asocia a lesión de una o más de las estructuras laterales (ligamento colateral lateral, cápsula posterolateral, tendón del poplíteo, bíceps), puede producirse un patrón de inestabilidad posterolateral más invalidante. En la exploración de estos pacientes se aprecia aumento de la rotación externa pasiva y cajón posterolateral. Suele ser necesario reconstruir tanto el ligamento cruzado posterior como las estructuras laterales lesionadas. La lesión aislada del ligamento colateral lateral es rara; se caracteriza por dolor e inestabilidad al forzar el varo, puede asociarse a lesiones del peroneo y obliga a descartar lesión asociada del ligamento cruzado posterior y luxación de rodilla.

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Categoría: Glosario Médico.




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