Los peligros de la salmonella


En realidad, la salmonella se encuentra lista para desarrollarse alrededor de nosotros, siempre y cuando se den las condiciones ambientales y de poca higiene para ello, por lo que se deben cuidar al máximo estos detalles para evitar su aparición y propagación, especialmente en niños y personas ancianas, que siempre resultan los más perjudicados.

Esta afección es conocida como salmonelosis y es muy contagiosa, por lo que se deben prever las condiciones alrededor del afectado para no propagar la bacteria, evitando de esta manera que otras personas padezcan de la gastroenteritis aguda, que es su principal manifestación, teniendo en cuenta de que también puede desencadenar el tifus o el paratifus.

La salmonella surge principalmente en el verano y debido a la descomposición de los alimentos, teniendo entres sus víctimas más sensibles a los pequeños, a las personas de la tercera edad, y a quienes se encuentren con el organismo sensible y con pocas defensas.

Los peligros de la salmonella Salud Pública

Los síntomas más frecuentes son la diarrea –que en algunos casos puede ser grave-, la fiebre y hasta los vómitos. Incluso se han dado casos en los que el afectado es atacado por infecciones del torrente sanguíneo que generalmente ataca a los más débiles.

Recomendaciones

Lo más recomendable en casos que ataque la salmonella es hidratar abundantemente al enfermo, ya que la pérdida de líquidos es la principal característica de quienes la poseen, pero también se debe acudir de inmediato al médico para que recete los antibióticos respectivos para atacar la infección.

La salmonella se ha encontrado básicamente en las carnes crudas, en el cerdo o en las aves de corral, por lo que se recomienda tenerlas correctamente refrigeradas y cocinarlas inmediatamente después de sacarlas de ahí; además, se debe estar seguro de realizar una perfecta cocción de toda la carne antes de servirla.

Otros alimentos en donde se puede depositar fácilmente la salmonella es en los huevos, la leche fresca y la mayonesa, por lo que se deben mantener debidamente refrigerados para evitar su aparición.

Lavarse siempre las manos cuando haya preparación de comidas y realizar un aseo profundo de todas las zonas aledañas de la casa, porque incluso esta se puede hallar en las heces de los animales.

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Categoría: Salud Pública.




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