Manifestaciones clínicas de la osteoporosis


La osteoporosis es asintomática hasta que se producen fracturas óseas o aplastamientos vertebrales de cierta entidad (de más del 35%). En general, no existen factores desencadenantes. La fractura del cuerpo vertebral produce dolor de espalda de inicio agudo irradiado hacia el abdomen, así como deformidad de la columna.

El aplastamiento vertebral se manifiesta como dolor crónico que disminuye con el reposo y aumenta con los movimientos. Las fracturas por colapso del cuerpo vertebral suelen ser anteriores y producen una deformidad en cuña que contribuye a la disminución de la talla. En la zona lumbar desaparece la lordosis fisiológica, mientras que en la zona torácica baja aumenta la cifosis.

osteoporosis son las de radio distal (fractura de Colles), vértebras y fémur proximal. Además, también se han relacionado con esta enfermedad otras fracturas como las de húmero proximal, costillas y pelvis.

Al considerar las fracturas como fracturas asociadas a osteoporosis cabe destacar los siguientes aspectos:

La fractura vertebral es la manifestación más frecuente de la osteoporosis, sin embargo, a menudo pasa desapercibida. Así, sólo aproximadamente un tercio de las fracturas vertebrales son sintomáticas. Cuando ello ocurre, se manifiesta por un dolor intenso e invalidante, de inicio agudo, que mejora con el reposo y que cede progresivamente en el curso de unas semanas. A partir de entonces, el paciente puede quedar asintomático o con una raquialgia que se intensifica o se desencadena en función de las posturas adoptadas.

Manifestaciones clínicas de la osteoporosis Reumatología

Las fracturas vertebrales, sintomáticas o no, producen alteraciones en la estática, reducción de la talla, desarrollo de cifosis dorsal o una rectificación de la lordosis lumbar, según la localización de la fractura, además de un acortamiento del tronco.

Consecuencias

Las consecuencias clínicas a medio y a largo plazo de las demás fracturas dependen de su localización. Oscilan desde la ausencia de síntomas residuales tras el desarrollo de una fractura costal, la posibilidad de sintomatología y limitación funcional temporales que con frecuencia se producen tras una fractura de Colles, debido al desarrollo de una distrofia simpática refleja, hasta una marcada discapacidad con un aumento de la mortalidad, que oscila entre un 12 y 20 por ciento durante el primer año de haber sufrido una fractura de fémur proximal. Sin duda, esta última es la fractura que más repercusiones tiene sobre la sociedad por sus repercusiones a nivel individual (elevada morbi-mortalidad) y colectiva (elevado coste).

Las fracturas de cadera constituyen el tipo más grave de fracturas por fragilidad. Son especialmente discapacitantes y, junto con las fracturas vertebrales, se asocian a un aumento sustancial de la tasa de mortalidad. Una fractura por fragilidad es el principal indicador de que en el futuro se padecerá otra fractura.

El riesgo de sufrir otra fractura de cualquier tipo en el año siguiente aumenta dos veces, y el riesgo de presentar una fractura vertebral aumenta hasta cinco veces si la persona ya ha tenido otra previa. La osteoporosis, considerada a menudo como una enfermedad de evolución lenta, puede progresar con rapidez después de la primera fractura. Por ese motivo, la prevención de la primera fractura es crucial para evitar la cascada de fracturas subsiguientes.

Etiopatogenia

Existen numerosos factores de riesgo de osteoporosis y de fractura osteoporótica. Los más importantes desde el punto de vista poblacional son la edad, el sexo, el antecedente personal o familiar de fractura, la delgadez, la menopausia precoz y el tratamiento prolongado con corticoides. La osteoporosis se clasifica en primaria y secundaria. Dentro de la primera se distingue una forma posmenopáusica, otra senil y otra idiopática, que a su vez puede presentar tres formas: juvenil, de la mujer premenopáusica y del varón. La osteoporosis secundaria puede serlo a otras enfermedades o a determinados tratamientos.

Clínica

La osteoporosis es en sí misma una enfermedad asintomática. Las manifestaciones a las que puede dar lugar dependen fundamentalmente de sus complicaciones, las fracturas. Dichas manifestaciones consisten en dolor, deformidad e impotencia funcional. Las fracturas vertebrales determinan, además del dolor, disminución de la altura, cifosis y aproximación de las costillas a los iliacos, con abombamiento abdominal. Pueden ser “en cuña” (parte anterior), en “diábolo” (parte media) y en galleta (toda ella).

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Categoría: Reumatología.




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