PREVENCIÓN DE LA ABSORCIÓN DEL VENENO


El jarabe de ipecacuana se administra por vía oral a dosis de 30 mL en adultos, 15 mL en nidos y 10 mL en lactantes. Deberá producirse el vómito en 20 minutos. La ipecacuana está contraindicada en pacientes sometidos a cirugía digestiva reciente, o con depresión del SNC, convulsiones, ingestión de cáusticos (lejía), ingestión de hidrocarburos del petróleo y tóxicos del SNC de acción rápida (alcanfor, cianuro, antidepresivos tricíclicos, propoxifeno, estricnina).

El lavado gástrico se realiza utilizando un tubo orogástrico de calibre 28F en niños y 40F en adultos. Puede emplearse solución salina o agua corriente tanto en adultos como en niños (en lactantes, utilizar solución salina). Se colocará al paciente en Trendelemburg y decúbito lateral izquierdo, con el fin de reducir al mínimo la broncoaspiración (que ocurre en el 10 % de los pacientes). El lavado está contraindicado con los cáusticos y los hidrocarburos derivados del petróleo, debido al riesgo de neumonía por hidrocarburos, inducida por la aspiración, y de perforación esofágica.
El carbón activado se administra oralmente o mediante sonda nasogástrica u orogástrica, a dosis de 12 g/kg de peso corporal, utilizando 8 mL de diluyente por gramo de carbón. En las salas de urgencias se suele disponer de fórmulas ya mezcladas. Puede administrarse con un catártico (sorbitol) para acelerar la eliminación. En los pacientes tratados en el plazo de 1 hora el lavado seguido por carbón es más eficaz que el carbón solo. El carbón puede inhibir la absorción de otros agentes administrados por vía oral y está contraindicado en los pacientes que han ingerido cáusticos.
La irrigación intestinal total puede ser útil en los casos de ingestión de cuerpos extraños, paquetes de drogas y medicamentos de liberación lenta. Se administra Golytely, por vía oral o mediante sonda gástrica, hasta una velocidad de 0,5 L/hora. Las sales catárticas (citrato de magnesio) y los sacáridos (sorbitol, manitol) provocan la evacuación rectal. La dilución de los ácidos y álcalis cáusticos se consigue haciendo beber agua al paciente, 5 mL/kg. Puede ser necesaria la endoscopia o la intervención quirúrgica en caso de ingestión de grandes cuerpos extraños, ingestión de metales pesados o cuando los paquetes de drogas sufren escapes o roturas.
La descontaminación cutánea u ocular se realiza lavando con grandes cantidades de agua o solución salina.

AUMENTO DE LA ELIMINACIÓN.
El carbón activado a dosis repetidas de 1 g/kg cada 24 horas es útil en caso de ingestión de carbamacepina, dapsona, diacepam, digoxina, glutetimida, meprobamato, metotrexato, fenobarbital, fenitoína, salicilato, teofilina y ácido valproico.
La diuresis alcalina forzada favorece la eliminación de herbicidas que contengan ácido clorfenoxiacético, clorpropamida, fenobarbital y salicilatos. Se administra bicarbonato sódico 12 ampollas por litro de NaCl al 0,45 %, a un ritmo suficiente como para mantener el pH urinario 2 7,5 y la diuresis en 36 (mL/kg)/hora. Ya no se recomienda la diuresis ácida. La diuresis salina puede favorecer la eliminación de bromuro, litio e isoniacida. Está contraindicada en caso de ICC, insuficiencia renal y edema cerebral.

La diálisis debe tenerse en cuenta en las intoxicaciones graves por bromuro, hidrato de cloral, etanol, etilenglicol, isopropil alcohol, litio, metales pesados, metanol y salicilatos. La hemoperfusión puede estar indicada en caso de sobredosis de cloranfenicol, disopiramida y sedantes hipnóticos.

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Categoría: Glosario Médico.




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