Síndrome compartimental


Se define como el cuadro clínico que se establece cuando la presión tisular en el interior de un compartimento osteofascial aumenta hasta ocluir la circulación capilar. El aumento de presión puede deberse a circunstancias que aumenten el contenido del compartimento (edema resultante de un traumatismo, quemadura o reperfusión postisquemia; hematoma procedente de un foco de fractura; infusión intracompartimental accidental de líquido, etc.) y/o reduzcan la distensibilidad del mismo (yeso o vendaje muy apretado, sutura de fascias a tensión, etc.). Las fracturas más frecuentemente asociadas a síndrome compartimental son las de tibia, antebrazo y codo, especialmente las fracturas supracondíleas infantiles. El hecho de que una fractura sea abierta no impide que pueda establecerse un síndrome compartimental. También puede aparecer en fracturas tratadas quirúrgicamente
La isquemia consecutiva al aumento de presión desencadena fenómenos de necrosis muscular y nerviosa. Inicialmente el paciente refiere un dolor desproporcionado para la lesión que presenta; el dolor aumenta con el estiramiento pasivo de los músculos contenidos en dicho compartimento . Posteriormente aparecen alteraciones sensitivas. El pulso distal puede y suele estar conservado. La medición de la presión intracompartimental revela valores por encima de 30-40 mmHg y la diferencia entre la presión compartimental y la diastólica suele ser menor de 30 mmHg.
A pesar de que el aumento de la presión en un compartimento es el único dato definitorio de síndrome compartimental, la simple sospecha clínica requiere la retirada de vendajes o yesos manteniendo la extremidad afecta elevada para evitar el aumento del edema. Si el cuadro no cede, es necesaria la apertura quirúrgica urgente del compartimento o compartimentos afectos mediante fasciotomía En caso de existir una fractura asociada, se realiza en el mismo tiempo la estabilización quirúrgica de la misma. Si la descompresión del compartimento no se realiza a tiempo, pueden presentarse en la fase aguda fenómenos de necrosis con sobreinfección y de insuficiencia renal aguda por mioglobinuria, y en fase crónica, retracciones musculares y alteraciones tróficas. El apelativo contractura isquémica de Volkman (figura 2) hace referencia a la fase de secuelas del síndrome compartimental volar o anterior profundo del antebrazo.
Ocasionalmente algunos pacientes pueden presentarse con un síndrome compartimental crónico. Suele tratarse de deportistas con gran hipertrofia muscular que cuando realizan ejercicio presentan dolor en la musculatura que les impide continuar con la actividad. Este dolor se atribuye al aumento de presión con el ejercicio en un compartimento que ya se encuentra al límite por la gran hipertrofia muscular. Suele afectar a los compartimentos de la pierna y se resuelve bien renunciando a continuar con una actividad deportiva intensa o bien realizando una fasciotomía de los compartimentos afectos.

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Categoría: Glosario Médico.




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