STATUS EPILÉPTICO


DEFINICIÓN.
Convulsiones prolongadas o repetitivas sin un periodo de recuperación entre ellas. Esta situación puede aparecer con cualquier tipo de convulsiones: status de gran mal (tónico-clónico), status de pequeño mal y status del lóbulo temporal (complejo parcial). El proceso es peligroso para la vida cuando las convulsiones tónico-clónicas ocasionan hiperpirexia y acidosis (por actividad muscular prolongada) o, menos comúnmente, causan hipoxia y lesión cerebral debida a compromiso respiratorio o cardiovascular. Los status de ausencia y del lóbulo temporal pueden continuar durante horas sin ser detectados (los pacientes presentan confusión, falta de atención o depresión del nivel de conciencia raramente coma, pero sin movimientos convulsivos). El status epiléptico focal (generalmente focal motor, raramente focal sensitivo) se denomina epilepsia continua parcial.

TRATAMIENTO.
El status epiléptico tónico-clónico generalizado constituye una urgencia médica. Es preciso evaluar rápidamente al paciente e instaurar sin pérdida de tiempo el tratamiento adecuado. Sin embargo, también es preciso tener cuidado para evitar medicaciones excesivas en los pacientes con status cuando las convulsiones no son peligrosas para la vida.
1. Valorar cuidadosamente al paciente en busca de signos de insuficiencia respiratoria o cardiovascular. Proteger la vía aérea (la intubación puede ser difícil antes de que las convulsiones estén al menos parcialmente controladas), proteger la lengua (con un objeto grande y blando que no pueda ser ingerido), establecer una vía IV y administrar 50 mL de dextrosa al 50 % en solución acuosa, 100 mg. de tiamina y 0,4 mg. de naloxona (Narcam, Anexate).
2. Administrar diacepam, 10 mg. IV en 2 min (véase tabla 271).
3. Administrar 1.000- 1.500 mg. de fenitoína (18-20 mg/kg) IV lentos, en 30 minutos como mínimo. Monitorizar TA, ECG y, si es posible, EEG durante la administración. La fenitoína no produce parada respiratoria, pero si se administra demasiado rápidamente, puede ocasionar un descenso brusco de la TA. (No administrar con dextrosa al 5 % en agua; la fenitoína precipita en esta solución de pH bajo.)
4. Si las convulsiones continúan y resultan peligrosas para la vida, repetir diacepam, 10 mg IV lentos. El diacepam puede deprimir la función respiratoria.
5. Si persisten las convulsiones, pensar en la posibilidad de administrar fenobarbital, 300 mg IV en 30 min y repetir dos o tres veces, prestando gran atención a las funciones respiratoria y cardíaca.
6. Si las convulsiones continúan siendo refractarias transcurridos 60 minutos, considerar la posibilidad de situar al paciente en coma pentobarbitúrico o bajo anestesia general. Cuando se valore este tratamiento es aconsejable consultar con un anestesiólogo.
Una vez hayan cesado las convulsiones, es imperativo determinar su causa a fin de evitar su recurrencia. En la mayoría de los adultos la causa es un tumor, enfermedad vascular, infección (meningitis, encefalitis o trombosis venosa cerebral) o una suspensión precipitada de alcohol, drogas o medicamentos antiepilépticos. En los niños, la causa es idiopática (desconocida) en el 50 % aproximadamente de los pacientes con status.
PRONÓSTICO.
La tasa de mortalidad es del 10% en el status tónico-clónico grave, y la incidencia de secuelas neurológicas permanentes es de otro 10-30 %.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Glosario Médico.




Deja un comentario