TAC, resonancia magnética y arteriografía


La TAC es de utilidad únicamente en las lesiones corticales (como el osteoma osteoide) y los situados en las superficies óseas (como el osteoma). Sin embargo, para la mayor parte de los tumores óseos y para los tumores de partes blandas la resonancia magnética es de mayor utilidad. Puede ayudar a diferenciar tumores con aspecto radiológico similar (como sarcoma de Ewing versus granuloma eosinófilo y encondroma versus condrosarcoma). Además, es la técnica de elección para el estudio y planificación quirúrgica de las lesiones tumorales agresivas o malignas. Deben obtenerse imágenes de toda la longitud del segmento (para valorar un tumor en el fémur no vale con una resonancia de rodilla), ya que de lo contrario pueden no detectarse focos tumorales separados (skip metastasis) en tumores como el osteosarcoma y el sarcoma de Ewing. Las imágenes con contraste (gadolinio) permiten (1) delimitar la extensión intraarticular y periarticular, (2) distinguir edema de tumor y (3) valorar la respuesta del tumor a la quimioterapia. La arteriografía resulta de utilidad para la planificación preoperatoria y existe una tendencia creciente a considerar este estudio sistemático.
BIOPSIA.
En algunos casos no es posible realizar un diagnóstico definitivo hasta que se obtiene una biopsia. La muestra puede obtenerse mediante punción-aspiración con aguja fina (PAAF), trocar (tru-cut) o biopsia quirúrgica, (que puede ser incisional –obtención de una muestra parte del tumor- o excisional –resección de todo el tumor en el momento de la biopsia, únicamente en los tumores benignos). La biopsia quirúrgica debe siempre realizarse con los objetivos de (1) obtener una muestra representativa y (2) no comprometer cirugías posteriores. Todos los estudios de imagen deben completarse antes de realizar la biopsia, que de lo contrario puede ocasionar imágenes artefactuales.
ESTUDIOS DE EXTENSIÓN.
El pulmón es el lugar más frecuente de metástasis de los tumores malignos óseos y de partes blandas. En todos los pacientes con este diagnóstico se realizan radiografía simple y TAC de tórax. La realización de TAC abdominopélvico se recomienda para identificar afectación ganglionar en pacientes con tumores malignos de partes blandas de extremidades inferiores. La gammagrafía resulta de utilidad para valorar lesiones óseas con posibilidad de ser multicéntricas (metástasis, displasia fibrosa, osteosarcoma, Ewing), al igual que la realización de una serie ósea radiológica.
ESTUDIOS DE LABORATORIO Y CITOGENÉTICOS.
Resulta conveniente determinar los valores de fosfatasa alcalina (que correlaciona con el pronóstico del osteosarcoma), LDH (que correlaciona con el pronóstico del osteosarcoma y sarcoma de Ewing) y de calcio, fosfato y PTH si se sospecha tumor pardo por hiperparatiroidismo (difícil de diferenciar histológicamente de un tumor de células gigantes). Existen algunos tumores que presentan alteraciones citogenéticas características cuya determinación puede ayudar a confirmar el diagnóstico. Por ejemplo, el 95% de los tumores de Ewing presentan una traslocación cromosómica t(11;22).
ESTADIAJE.
El sistema más utilizado es el de la Musculoskeletal Tumor Society (MSTS), propuesto por Enneking (tabla 14). El estadiaje de los tumores óseos benignos se realiza de acuerdo con criterios radiológicos que correlacionan con el comportamiento clínico: los tumores de estadio 1 tiene una zona de transición bien definida y se comportan clínicamente como lesiones latentes o asintomáticas (fibroma no osificante, encondroma), los de estadio 2 tienen una zona de transición mal definida y se consideran lesiones activas, y los de estadio 3 presentan penetración cortical y se consideran lesiones agresivas.
El estadiaje de los tumores óseos y de partes blandas malignos tiene en cuenta el grado histológico, la localización del tumor y la existencia de metástasis a distancia. En este sistema la afectación ganglionar no se considera metástasis. Se denominan lesiones intracompartimentales (T1) las que no han traspasado las barreras naturales frente a la extensión del tumor (lesiones intraóseas, intraarticulares o en el interior de los compartimentos musculares principales). Las lesiones extracompartimentales (T2) son las que se originan entre dos compartimentos o las que atraviesan los márgenes compartimentales (penetración cortical, transgresión de un plano fascial, tumores de tejido nervioso o lesiones localizadas en la axila, la ingle, el hueco poplíteo o el tejido celular subcutáneo).

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Categoría: Glosario Médico.




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