TRATAMIENTO DE LA PARADA CARDÍACA


La reanimación o soporte vital básico (SVB) comienza inmediatamente (fig. 231):

l. Abrir la boca del paciente y retirar los restos o prótesis dentarias visibles. Si existe estridor respiratorio, pensar en la posible aspiración de un cuerpo extraño y realizar la maniobra de Heimlich.
2. Inclinar la cabeza hacia atrás, elevar la barbilla y comenzar con respiración boca a boca si no se dispone de equipo de rescate (es preferible usar una mascarilla de bolsillo para evitar la transmisión de infecciones). Los pulmones deben insuflarse 1 vez cada 5 segundos cuando la reanimación la realizan dos personas, o 2 veces en rápida sucesión cada 15 segundos cuando es una sola persona la que realiza tanto la ventilación como la compresión torácica (masaje cardíaco).
3. En ausencia de pulso carotídeo, realizar compresiones torácicas (masaje cardíaco externo, deprimiendo el esternón 3-5 cm) a un ritmo de 80-100 por minuto. En el caso de 1 solo reanimador, se realizan 15 compresiones antes de volver a ventilar 2 veces.
Tan pronto como se disponga de equipo de reanimación se comenzará el soporte vital avanzado (fig. 232), con compresiones torácicas y ventilación continuados. Aunque deben realizarse lo más simultáneamente posible, la desfibrilación tiene prioridad máxima, seguida por la colocación de una vía intravenosa y la intubación. Se debe administrar O2 al 100 % por tubo endotraqueal o, si no es posible realizar una intubación rápida, mediante dispositivo de balón-válvula-mascarilla, las respiraciones no se deben interrumpir durante más de 30 segundos en los intentos de intubar. El acceso intravenoso inicial se hará por la vena antecubital, pero si la administración de fármacos es ineficaz, deberá canalizarse una vía central (yugular interna o subclavia). Solamente se deberá administrar NaHCO3 intravenoso si persiste acidosis intensa (pH < 7,15) a pesar de una ventilación adecuada. No se administra calcio de forma rutinaria, pero deberá darse a aquellos pacientes con hipocalcemia conocida, aquellos que hayan recibido dosis tóxicas de antagonistas de calcio o si se piensa en una hiperpotasemia aguda como suceso desencadenante de una fibrilación ventricular resistente. SEGUIMIENTO Si la parada cardíaca fue debida a fibrilación ventricular en las horas iniciales de un IAM, el seguimiento es el cuidado estándar del IAM (Cap. 74). Para los restantes supervivientes de una parada por fibrilación ventricular se recomienda realizar una evaluación exhaustiva, con valoración de la anatomía coronaria, la función ventricular izquierda y pruebas electrofisiológicas invasivas. Puede ser necesario un tratamiento farmacológico antiarrítmico a largo plazo, la implantación de un desfibrilador automático, cirugía cardíaca (bypass coronario aneurismectomía, resección/ablación de los focos de arritmia) o todas ellas.

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Categoría: Glosario Médico.




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