Vahído y Vértigo


Vahído y Vértigo Glosario Médico

Los pacientes utilizan el término vahído para describir varias sensaciones raras en la cabeza o inestabilidad en la marcha. Con una anamnesis cuidadosa es posible adscribir los síntomas del paciente a categorías neurológicas más específicas, las mas importantes de las cuales son el desfallecimiento y el vértigo.

Desfallecimiento

Síntoma de aporte insuficiente de sangre, oxígeno o, raramente, glucosa al cerebro. Descrito por lo general como mareo seguido por visión borrosa y postura tambaleante. Se produce en casos de hiperventilación, hipoglucemia y antes de un episodio sincopal. El mareo también puede aparecer como un aura antes de una convulsión. El mareo crónico es un síntoma frecuente en los pacientes con depresión.

Vértigo

Ilusión de movimiento propio o del entorno, casi siempre una sensación de rotación. El vértigo fisiológico se debe a un movimiento poco familiar de la cabeza o a un desequilibrio visual-propioceptivo-vestibular, como el mareo de los viajes, el vértigo de las alturas y el vértigo visual. En el estado presincopal casi nunca ocurre un verdadero vértigo.

Vértigo patológico

Causado por anomalías de los estímulos aferentes visuales, somatosensitivos o vestibulares, casi siempre estos últimos. Frecuentemente acompañado de náuseas, inestabilidad postural y ataxia de la marcha, el vértigo está provocado por el movimiento de la cabeza o empeora con él. Puede estar causado por lesiones periféricas (laberinto u octavo par) o del SNC. Su distinción tiene importancia pronóstica.

Vértigo Periférico

Por lo general intenso, acompañado de náuseas y vómitos. Puede aparecer tinnitus, una sensación de ocupación del oído, o pérdida de la audición. El paciente puede estar pálido y sudoroso. Casi siempre presenta un nistagmo característico, unidireccional, horizontal con un componente de torsión y con su fase rápida hacia el oído normal. Se inhibe al fijar la vista. El paciente siente un movimiento de rotación en la dirección de la fase lenta y se cae o se inclina erróneamente hacia ese lado. No suele haber otras anomalías neurológicas.

Etiología. El vértigo periférico es común y suele ser episódico porque los mecanismos compensatorios centrales lo hacen disminuir finalmente. Un ataque de vestibulopatía periférica aguda puede ir seguido por múltiples episodios recurrentes. Son causas habituales de vértigo periférico los traumatismos craneales recientes» las infecciones laberínticas, las toxinas, la enfermedad de Méniere (vértigo recurrente acompañado de tinnitus y sordera) y el neurinoma del acústico. Este último puede ocasionar también debilidad facial y déficit sensitivo facial debido a afectación de los pares craneales V y VII. La toxicidad farmacológica (estreptomicina, gentamicina, neomicina) puede ocasionar vestibulopatía periférica. Debe sospecharse vértigo psicógeno en aquellos pacientes con vértigo incapacitante crónico que presenten también agorafobia, un examen neurológico normal y ausencia de nistagmo.

Vértigo Central

Identificado por la asociación de signos patológicos de tronco cerebral o de cerebelo, tales como disartria, diplopía, parestesias, cefalea, debilidad o ataxia. El nistagmo puede adoptar casi cualquier forma, esto es, vertical multidireccional, aunque a menudo es horizontal puro sin componente de torsión. El nistagmo central no se inhibe al fijar la vista. El vértigo central puede ser crónico o leve y es menos probable que se acompañe de tinnitus o pérdida de audición. Suele ser un signo de disfunción del tronco cerebral y puede ser debido a una enfermedad desmielinizante, vascular o neoplásica. En raras ocasiones se produce como manifestación de epilepsia del lóbulo temporal.

Evaluación

El paciente «mareado» requiere, por lo general pruebas de provocación para reproducir los síntomas. La maniobra de Valsalva, la hiperventilación o los cambios posturales pueden reproducir el desfallecimiento. La rotación rápida del paciente en un sillón giratorio puede reproducir el vértigo. El vértigo posicional benigno se identifica colocando la cabeza girada del paciente tumbado en extensión sobre el borde de la cama para desencadenar el vértigo y un tipo característico de nistagmo. Si el paciente no muestra signos de vértigo periférico o presenta otras anomalías neurológicas, está indicada una evaluación rápida en busca de patología central, esto es, TC o IRM de la fosa posterior, electronistagmografía, pruebas de potenciales evocados o angiografía vertebrobasilar.

Tratamiento

Para el vértigo agudo, reposo en cama y fármacos supresores vestibulares tales como antihistamínicos (meclicina, dimenhidrinato, prometacina), anticolinérgicos (escopolamina) o hipnóticos. La enfermedad de Méniere puede responder a una dieta pobre en sal con un diurético. En los pacientes con un episodio prolongado de vértigo periférico se prescribe un programa de ejercicios suaves a fin de estimular los mecanismos compensadores centrales. Los pacientes con vértigo central deben ser evaluados cuidadosamente en busca de lesiones del tronco cerebral potencialmente peligrosas para la vida.

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