Agresividad y pataletas en los niños


Los niños pequeños se relacionan con la independencia de maneras distintas, básicamente dependiendo del tipo de relación que tienen con su madre o padre.

A veces los niños no saben como comunicarse y expresarse, por eso hacen pataletas. Sabemos que no es fácil para las mamás dominar y entender este tipo de reacciones es sus hijos. Por eso te invitamos a leer algunos consejos y experiencias de otras mamás.

Recuerda que puedes aconsejar a otras mamás o contar tue experiecia en los comentarios.

CONSEJOS PARA CONTROLAR LAS PATALETAS DE LOS NIÑOS

Primero, debes saber que las pataletas son reacciones muy normales y esperables en los niños.
Comienzan cerca de los dos años, cuando el niño adquiere mayor conciencia de si mismo y de sus propias motivaciones, deseos y emociones, pero no saben expresarlos verbalmente, por lo que las manifiestan a través de su conducta.

Las pataletas pueden ser una forma de expresar rabia, su molestia ante las frustraciones, una forma de protesta, que se da cuando al niño se le ponen límites a sus deseos y voluntad, o bien puede ser un método que utilizan para conseguir algo; especialmente cuando éstas son efectivas para dicho propósito.

Es importante controlar esas pataletas ya que alrededor de los 5 años deberían comenzar a disminuir.

Para lograr un buen manejo, lo primero es mantener la calma, no demostrar rabia, a través de retos, gritos o castigos, descontrol o desesperación (ruegos, amenazas…), ya que además de ayudar a que recuperen el control, se les entrega un buen modelo.
Los niños no hacen pataletas con intención de molestar a los adultos sino que son parte de su proceso de crecimiento, deben aprender a manejar sus emociones y como adultos debemos ayudarlos en esta tarea. Si la pataleta recién comienza, intenta distraerla, cambiar su foco de atención, por ejemplo, si estás dando una orden que no quiere cumplir ofrecerle ayuda y compañía. Esto no significa darle en el gusto.

Los niños con las pataletas nunca deben conseguir algún beneficio, es decir, no se les debe dar dulces o algo que quieran para que dejen de llorar, ni darles demasiada atención; ya que esto hará que la conducta tienda a repetirse. Si tiene pataleta, no le prestes gran atención, no intentes calmarla explicándole, o pidiéndole que reflexione.
Las explicaciones a los niños pequeños en esos momentos, más que ayudarlos, los confunde y el silencio puede ser una poderosa herramienta. Cuando esté tranquila puedes explicárle, en forma clara, breve y concreta porqué no puede obtener lo que desea (explicarle que las consecuencias de su conducta pueden ser riesgosas).
Puede ser útil el límite con el contacto físico, tomarlos tranquilamente del brazo y llevarlos a otro lugar de la casa, aislarlos un rato corto y decirles que se queden ahí hasta que se calmen (por supuesto previniendo riesgos, debe ser un lugar seguro). Si no están en casa, y están en un lugar público, tómala de la mano, sin retarla, y llévala o simplemente sigue caminando. Busca un lugar tranquilo, con pocos estímulos, que tienda a tranquilizarla.

Siempre actúa con tranquilidad, pero con firmeza, y la niña verá seguridad y decisión a no ceder, enseñale que las pataletas no son útiles, y se calmará más rápido. Los límites son muy importantes porque dan seguridad y disminuyen sus niveles de ansiedad.
Los límites no significan castigo, si no que protegen y guían.

Es importante no ser excesivamente autoritarios ni inflexibles, hay que establecer una jerarquía de importancia ante sus deseos y nuestras reglas.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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