ALTERACIONES URINARIAS ASINTOMÁTICAS


Pueden consistir en hematuria aislada, proteinuria o piuria. La hematuria se puede deber a neoplasias, cálculos o infección a cualquier nivel de la vía urinaria, drepanocitosis o a abuso de analgésicos. La presencia de cilindros hemáticos, proteinuria o hematíes dismórficos en la orina sugieren que la causa radica en el parénquima renal. Un patrón de hematuria macroscópica puede ser de ayuda en la localización del lugar de la lesión. La hematuria con proteinuria ligera puede deberse a hematuria recurrente benigna o nefropatía por IgA. Una proteinuria moderada puede ser un hallazgo aislado debido a fiebre, ejercicio físico, ICC, o a la posición erecta. Las causas renales incluyen la diabetes mellitus, amiloidosis u otras causas leves de enfermedad glomerular. La piuria puede tener su origen en una infección urinaria, una nefritis intersticial, LES o en el rechazo de un trasplante renal. La piuria «estéril» se asocia a infección urinaria tratada con antibióticos, tratamiento con glucocorticoides, episodios febriles agudos, tratamiento con ciclofosfamida, embarazo, rechazo de un trasplante renal, traumatismo genitourinario prostatitis, cistouretritis, tuberculosis y otras infecciones micobacterianas, infecciones fúngicas, Haemophilus influenzae, infecciones por anaerobios, bacterias de difícil crecimiento y formas L bacterianas.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Glosario Médico.




Deja una respuesta