Antiarrítmicos


Grupo I

Estos antiarrítmicos son estabilizadores de la membrana. Ralentizan así la fase 0 del potencial de acción y disminuyen la velocidad de conducción.

Ia. Alargan la duración del potencial de acción y el período refractario, prolongando el segmento QT. A este grupo pertenecen la quinidina, la procainamida y la disopiramida. La quinidina, además, tiene un importante efecto vagolítico En el flutter auricular, la frecuencia auricular es de unos 300 lpm; la frecuencia ventricular suele ser la mitad, por bloqueo AV 2:1, pero si disminuye la frecuencia auricular, puede pasar a una conducción 1:1 y aumentar la frecuencia del ventrículo. Esto ocurre con fármacos vagolíticos como la quinidina.

Al prolongar el QT, estos fármacos pueden producir taquicardias en “torsade de pointes”, responsables en la mayoría de los casos de los síncopes asociados a la administración de estos fármacos (síncope quinidínico). Además pueden producir bloqueos AV e incrementan el riesgo de asistolia. La administración prolongada de procainamida puede producir un síndrome “lupus-like”.

Antiarrítmicos Medicamentos

Ib. Acortan la duración del potencial de acción. Pertenecen a éste la lidocaína, la difenilhidantoína (fenitoína) y la La lidocaína se usa sólo por vía parenteral. Estos fármacos son los de elección en las arritmias que aparecen en la intoxicación digitálica.

Ic. Estos fármacos (propafenona, flecainida, encainida) tienen poco efecto sobre el potencial de acción, pero disminuyen la conducción por las fibras de Purkinje. Son muy utilizados en la cardioversión de la FA en los pacientes sin cardiopatía estructural. También se utilizan con frecuencia en el tratamiento de las arritmias asociadas al WPW.

Grupo II

Incluye los betabloqueantes, la digoxina y la adenosina. Los betabloqueantes están indicados en arritmias secundarias a un incremento del tono simpático y en las arritmias asociadas a isquemia miocárdica, pudiendo además utilizarse cuando sea necesario bloquear el nodo AV (en este último caso, también son útiles digoxina y adenosina): taquicardia supraventricular por reentrada, fibrilación auricular con respuesta ventricular rápidaNo olvides que la adenosina, al igual que los B-bloqueantes, es broncoconstrictora.

Grupo III

Estos fármacos aumentan la duración del potencial de acción y prolongan así el QT, sin tener efecto sobre la fase 0 del potencial de acción. Este grupo incluye la amiodarona, el bretilio y el sotalol.

La amiodarona es muy efectiva en taquiarritmias supraventriculares y en la FA, así como en las arritmias asociadas al WPW y en las arritmias ventriculares malignas. La amiodarona es el fármaco de elección en el contexto de la reanimación cardiopulmonar y en la prevención de los episodios de FA. La administración prolongada de amiodarona puede tener efectos secundarios, como alteración de la función tiroidea, fibrosis pulmonar, depósitos corneales, hepatopatía, disminución del crecimiento, alteraciones cutáneas, etc.

Además, la amiodarona eleva los niveles de digoxina. El sotalol es un betabloqueante que prolonga el QT.

Grupo IV

Este grupo incluye los antagonistas del calcio, sobre todo el verapamil y el diltiacem. Su efecto fundamental es bloquear el nodo AV, estando por lo tanto indicados en las taquiarritmias supraventriculares.

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Categoría: Medicamentos.




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