Buenos consejos sobre el repollo


Buenos consejos sobre el repollo. El repollo es una hortaliza barata y rendidora, que aparece en muchísimos platos de la cocina centro-europea. A la hora de comprarlos es importante elegir los que tienen espacio entre las hojas y crujen al apretarlos.
Si las hojas están adheridas, significa que está muy maduro, y eso provoca que fermente en la digestión.
Además, deben tener poco peso, porque los sólidos y más pesados están fuera de punto y su aroma al cocinarlos, debe ser fresco, no fuerte.
El repollo blanco es una excelente guarnición, y queda muy bien si se le cocina con manteca y leche, cortado en juliana, o si se lo sirve crudo cortado muy fino y previamente curado en sal, para aflojar su textura y suavizar el sabor.
El repollo rojo, con un poco de vinagre, azúcar, dulce de bayas, y los repollitos de Bruselas, apenas blanqueados durante 5 minutos, y pasados por manteca, sal y pimienta, son los platos preferidos para acompañar al cerdo.
El repollo arrepollado, de hojas verdes, hervido, es un plato delicioso; con solo acompañarlo de papas también cocidas, y rociado con manteca derretido o aceite de oliva.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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