Estudio describe perfil de mujeres con depresión posparto


Factores como no tener un trabajo remunerado, carecer de apoyo social, embarazos no planificados y no poseer una pareja estable influirían en la prevalencia de este trastorno.
Una investigación que salió publicada en la Revista Médica de Chile, demostró que la depresión posparto depende de algunos factores de riesgo como, por ejemplo, el nivel socioeconómico bajo, las edades extremas de las madres, el embarazo no deseado, las dificultades conyugales, el número de hijos, los problemas con los padres, las patologías gineco-obstétricas, el parto por cesárea, las complicaciones relacionadas con la lactancia y la enfermedad del recién nacido, entre otros.

El estudio, financiado con un proyecto Fondecyt y liderado por la doctora Graciela Rojas, directora de la Clínica Psiquiátrica del Hospital Clínico de la U. de Chile, tuvo como fin describir las características de las mujeres que acuden a consultorios de atención primaria y que son diagnosticadas como portadoras de cuadros depresivos puerperales.

La investigación fue efectuada en 440 mujeres que se atendían en cinco consultorios de la Región Metropolitana e incluyó a puérperas de 1 a 11 meses. Después de analizar los datos, los investigadores concluyeron que la mayoría de las pacientes con depresión posparto que se controlan en la atención primaria no cuentan con un trabajo remunerado, sólo poseen estudios básicos, carecen de un apoyo social adecuado, tienen embarazos no planificados y no poseen una pareja estable. Además, la generalidad de estas mujeres debía cuidar sola a su hijo y, en los casos que recibía ayuda, ésta provenía de su propia madre.

En cuanto a las complicaciones obstétricas, se halló que la prematuridad de los niños potenciaba la depresión posparto. De hecho, el 18% de las mujeres deprimidas había tenido niños prematuros, indicador que es tres veces más alto que el registrado en la población general. Desde el punto de vista clínico la investigación arrojó que la mayoría de las mujeres afectadas tenía antecedentes familiares de depresión y, además, había sufrido la patología previamente. En estas mujeres se detectó ánimo bajo, anhedonia (incapacidad para experimentar placer) y fatiga o falta de energía. Esto es particularmente importante si se considera que una mujer con un niño recién nacido tiene una alta demanda, sobre todo si está sola.

Con todo, los psiquiatras recalcan que en los servicios de salud es necesario establecer protocolos que permitan detectar la depresión posparto, algo que actualmente no se hace. “Esperamos que los datos que hemos recogido y analizado sean de utilidad para la implementación de un programa de tratamiento de la depresión posparto, patología que en Chile afectaría hasta el 20,5% de las madres”, comentó Rojas.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Actualidad Médica.




Deja un comentario