EXPLORACIÓN GENERAL Y RADIOLÓGICA


En la evaluación inicial de los pacientes con sospecha de tumor cerebral se debe realizar una búsqueda de un tumor primario. Esto implica hacer una exploración cuidadosa en busca de lesiones con pigmentación melánica, adenopatías, masas mamarias, dolor a la palpación ósea, masas abdominales o rectales y visceromegalias. Debe buscarse sangre oculta en orina y heces. Las radiografías de tórax con frecuencia revelan la localización del tumor primario o secundario. La RNM es la técnica más sensible para la detección de tumor cerebral. La TC con contraste detectará masas cerebrales de más de 0,5 cm de diámetro y constituye la técnica de elección para planificar la radioterapia. La mayoría de los tumores captan contraste radiográfico o paramagnético. Una densidad baja rodeando la masa en la TC y una amplia anomalía de la señal T2 en la RNM habitualmente indican edema; una hipodensidad central indica cavitación. Los pacientes con tumores que desplazan estructuras de la línea media hacia el otro lado o que comprtmen estructuras mesencefálicas son propensos al deterioro neurológico agudo. La RNM puede definir tumores de tronco cerebral y tumores intrínsecos de la médula que sólo se visualizan precariamente con la TC. La angiografía puede mostrar una borrosidad vascular anormal con drenaje venoso precoz, característica de cienos tumores. También brinda información importante al neurocirujano que contempla una biopsia o resección. En el diagnóstico de los tumores espinales son esenciales la RNM, la mielografía y la TC tras inyección de metrizamida en el espacio subaracnoideo estos estudios pueden detectar depósitos tumorales sobre las raíces o la médula en pacientes con metástasis leptomeníngeas.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Glosario Médico.




Deja una respuesta