Hemodiálisis Crónica


El tratamiento habitual de la insuficiencia renal terminal (IRT) y de muchas formas de intoxicación es la perfusión de la sangre del paciente y de la solución de diálisis a ambos lados de una membrana. Los solutos como la urea se dializan hacia afuera, y la sal y el agua son atraídas por hiperfiltración. La eficacia de la diálisis depende del tamaño de los solutos, de las tasas de flujo de la sangre, del liquido de diálisis y de las características de la membrana del dializador.

Indicaciones

Entre ellas se incluyen la IRA, la IRC en pacientes programados para trasplante precoz, y otros pacientes con IRC cuya calidad de vida se ha deteriorado. La mayoría de los pacientes se dializan durante 4 horas tres veces por semana, y son mantenidos con una dieta de 40 a 60 g de proteína con restricción de Na y K. Se añaden antiácidos quelantes de fosfato, folato y complejos vitamínicos.

Hemodiálisis Crónica Urología

Acceso

Normalmente se logra mediante la creación de una fístula o shunt AV. Entre las alternativas figuran fístulas protésicas y catéteres percutáneos subclavios o femorales. En pacientes con IRC, debe hacerse una fístula quirúrgica cuando la creatinina sérica ha alcanzado 600-800 µmol/L (79 mg/ dL), debido a que la fístula nativa no puede utilizarse hasta transcurridas varias semanas. Los shunts y catéteres son dispositivos provisionales. Las fístulas protésicas tienen más probabilidad de causar infección, trombosis y aneurisma. Otras complicaciones de los lugares de acceso y de la diálisis figuran en la tabla 951. Las infecciones del acceso vascular son habitualmente estafilocócicas y pueden dar lugar a sepsis, endocarditis o ambas a la vez.

Muchas manifestaciones de la uremia persisten en pacientes tratados con hemodiálisis crónica, aunque de forma menos intensa. La anemia puede ser agravada por la pérdida de sangre y el déficit de folato. En pacientes en hemodiálisis crónica es frecuente la ateroesclerosis. Otras complicaciones son la pericarditis, diverticulosis, hepatitis (más frecuentemente noA, noB), impotencia y quistes renales adquiridos.

La demencia de la diálisis, un síndrome de dispraxia verbal, convulsiones y mioclonía, relacionada con la intoxicación por aluminio, es habitualmente mortal. El desequilibrio designa la aparición de síntomas del SNC que van desde las náuseas a las convulsiones, relacionados con la depleción de volumen y los desplazamientos osmóticos, que ocurren en los primeros tratamientos. La osteodistrofia renal puede ser progresiva o hacer su aparición en forma de osteomalacia con dolores óseos y fracturas.

Diálisis Peritoneal

Esta alternativa a la hemodiálisis crónica tiene las ventajas de la seguridad, el no precisar acceso vascular, no suponer pérdidas hemáticas, un menor grado de estrés cardiovascular y la autonomía del paciente. La complicación más común es la peritonitis, más frecuentemente estafilocócica. Otras complicaciones son la malnutrición por pérdida proteica, hipertrigliceridemia, hipernatremia, hiperglucemia, obesidad y compromiso cardiopulmonar.

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Categoría: Urología.




One Response to “Hemodiálisis Crónica”

  1. maria guadalupe ruiz garcia Dice:

    quisiera mas informacion


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