Infusión de manzanilla


La manzanilla es una de esas plantas bien conocidas desde muy antaño por sus usos terapéuticos y caseros, en especial contra los diferentes problemas estomacales que puedan producirse después de comer, o como sedante.
En este sentido, son muchos y muy variados los beneficios de la manzanilla que, precisamente, de alguna u otra manera podemos encontrar en esta planta.
Es preciso reseñar que existen dos tipos bien diferenciados: la manzanilla romana y la manzanilla común (Matricaria recutita); aunque ambas pueden ser utilizadas de forma terapéutica.
Si deseas disfrutar de la deliciosa infusión de manzanilla para aliviar indigestiones, molestias estomacales, o para relajarte por su acción sedante, beneficiosa contra la ansiedad y el estrés, te explicamos cómo elaborarla.
Infusión de manzanilla: ¿cómo elaborarla?
Ingredientes principales

2 cucharaditas de las hojas secas de manzanilla.

Una taza de agua.

Pasos para elaborar la infusión de manzanilla
1. Añade una taza de agua a una cazuela y deja hervir.
2. Añade ahora dos cucharaditas de las hojas secas de manzanilla, dejando infundir durante 10 minutos.
3. Apaga el fuego y cuela.
Puedes endulzarla al gusto, preferentemente con miel o con azúcar de caña integral.

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Categoría: Plantas Medicinales.




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