LINFOMAS NO HODGKIN


ETIOLOGÍA Y EPIDEMIOLOGÍA.
La ETIOLOGÍA es desconocida en la mayor parte de los casos; el virus EB se asocia con el linfoma de Burkitt africano; HTLV – I se asocia con el linfoma de células T del adulto. En la infección por VIH hay un aumento de la incidencia de linfoma no Hodgkin. Los pacientes anteriormente tratados de tumores malignos con quimioterapia y radioterapia tienen un riesgo mayor.

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

. Dos tercios de los pacientes se presentan con linfadenopatía indolora. La biopsia del ganglio afectado se precisa para realizar el DIAGNÓSTICO. Los «síntomas B» (fiebre, sudoración, pérdida de peso) son menos comunes que en la enfermedad de Hodgkin.
. En el 20 % de los casos existen adenopatías mediastínicas. Puede producirse síndrome de la vena cava superior.
. La afectación de ganglios retroperitoneales, mesentéricos y pélvicos es frecuente. Muchos nacen del tubo digestivo. En enfermos de SIDA es frecuente el linfoma primario del SNC.

CLASIFICACIÓN ANATOMOPATOLÓGICA.
Los esquemas de clasificación han evolucionado con el perfeccionamiento de los métodos histológico e inmunológico de clasificación de tumores. La tabla 1372 compara los sistemas de clasificación de la Formulación de Trabajo (Working Formulation) y la clasificación de Rappaport.

APROXIMACIÓN AL ENFERMO
1 . Diagnóstico por biopsia.
2. Establecer el estadio de la enfermedad para ayudar a determinar el tratamiento adecuado y el pronóstico.

a) Hemograma completo, perfiles bioquímicos, electroforesis de proteínas séricas.
b) Laringoscopia, estudios gastrointestinales con contraste.
c) TAC torácica y abdomino-pélvica.
d) Estudio bilateral de médula ósea.
e) Habitualmente no se precisa estadiaje quirúrgico (laparotomía).
3. Determinar la pauta de tratamiento:
a) Radioterapia: su papel es limitado en el linfoma no Hodgkin; puede ser curativa en el estadio I (cualquier grado) o linfomas de bajo grado de estadio II. Es útil como tratamiento paliativo en muchos enfermos.
b) Quimioterapia: tratamiento estándar en la mayor parte de los linfomas no Hodgkin en estadio II y en todos los estadios III y IV. Se utilizan habitualmente pautas de poliquimioterapia que asocian agentes alquilantes, alcaloides de la vinca, antraciclinas y otros fármacos.
c) El trasplante de médula ósea: La infusión intravenosa tras el tratamiento de médula ósea autóloga o HLA compatible puede permitir la utilización de pautas más agresivas de quimioterapia en casos de enfermedad resistente o en recidiva.
d) Se investiga la utilización de inmunoterapia y el uso de factores de crecimiento.

PRONÓSTICO.
Varía según el tipo histológico y el estadio. Son posibles tasas de remisión completa superiores al 80 % con poliquimioterapia en linfomas de bajo grado o de grado intermedio.

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Categoría: Glosario Médico.




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