Pilates en casa


Para practicar Pilates en casa conviene que cuentes con una base de conocimientos y práctica en esta disciplina para la correcta realización de los ejercicios y movimientos.
El Pilates en casa solo necesita una manta de ejercicios para su ejecución. En caso de contar con máquinas de Pilates, es necesario que recibas la guía de un instructor de Pilates.

Rutina de Pilates en casa
Calentamiento: de pie, con las piernas ligeramente separadas, levanta los brazos con las palmas de las manos cruzando mirando al frente. Inhala al subir y exhala al bajar. Repite 10 veces.
Primer ejercicio: túmbate sobre boca arriba sobre la manta. Levanta las rodillas hacia el pecho, notando cómo cada vértebra se clava en la manta. Nota cómo el ombligo se dirige al suelo. Junta los brazos a tu cuerpo, con las palmas de las manos hacia abajo, levantadas unos centímetros.
Pega el mentón hacia el pecho, estira el cuello sin forzarlo hacia adelante, hasta ver tus rodillas; después, estira las piernas poco a poco, con los dedos de los pies rectos (asegúrate de que la espalda no se despega del suelo).
Mantén esta postura mientras tus brazos tocan el suelo varias veces. Cuenta cinco mientras respiras, y cuenta otros cinco mientras exhalas. Repite de 3 a 5 veces.
Segundo ejercicio: siéntate en el suelo con las piernas extendidas formando ángulo de 45 grados, eleva los brazos por encima de la cabeza y dóblalos paralelos a las piernas. El mentón debe casi tocar el pecho y el abdomen debe estar metido. Mantente así unos minutos, regresa a la posición original y repite 5 veces.
Tercer ejercicio: apoya la espalda a la pared, separa un poco los pies para no perder el equilibrio y mete la barriga todo lo que puedas. Levanta y extiende los brazos, sin forzar los hombros, y bájalos despacio, haciendo un semicírculo imaginario. Repite el ejercicio 5 veces.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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