Resulta que tuve mi bebé el 24 de noviembre, el 18 de diciembre volví al hospital con una metrorragía, ahora ya estoy en casa pero me siento muy deprimida y asustada


La depresión en el post parto es similar a la depresión en otros momentos de la vida. Sus síntomas son: ánimo depresivo, disminución de capacidad para el placer, pérdida de la energía, ansiedad, irritabilidad, labilidad emocional, sentimientos de culpa, de inutilidad y de incompetencia como madre y dificultad para concentrarse.
Entre los síntomas somáticos se encuentran: dificultades para dormir, cambios en apetito, baja libido, fatiga, etc. Puede haber pensamientos recurrentes de muerte o ideación suicida. Es normal que en el post parto inmediato la mujer sufra de una “disforia puerperal”, cuyos síntomas son parecidos a los descritos para la depresión, aunque su duración es mucho más breve (alrededor de una semana).
Si el malestar persiste, existe la posibilidad de que la disforia puerperal derive en una depresión post parto. En tal caso, es necesario pedir ayuda a un profesional de la salud mental para recibir el tratamiento farmacológico y/o psicoterapéutico, según sea el caso. Lo importante es tener en cuenta que la depresión post parto afecta negativamente la relación madre-bebé y el desarrollo de éste, por lo que la ayuda es fundamental.
Cuando ocurren eventos inesperados (como una enfermedad en el bebé, o como en el caso, una metrorragia), el estrés propio del post parto aumenta, lo que incrementa el riesgo de sufrir un trastorno anímico. Por lo tanto, aconsejo consultar en caso de presentar los síntomas expuestos (no es necesario tener todos para necesitar tratamiento) y pedir ayuda a la pareja y a quienes están cerca en todo lo que tiene que ver con la crianza, de manera de descansar lo suficiente como para reponer energías.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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