A gatear se ha dicho


El gateo ayuda a que los pequeños realicen sus primeros pasos en forma más equilibrada y les da más seguridad.
El apuro de la vida moderna ha llegado a tal extremo que los niños están gateando cada vez por menos tiempo y los padres orgullosamente se jactan de ese logro. Pero no es necesariamente positivo que un infante pase directamente de los brazos de la mamá a caminar, porque el gateo es una etapa natural de la maduración tanto física como neurológica del pequeño.

El doctor Hernán Moya, traumatólogo del Servicio de Urgencia de Clínica Alemana, explica que es un período que no debe saltarse: “Si tú entrenas a un niño en forma especial, puede omitir alguna etapa en su desarrollo sicomotor, pero eso, en general, no es bueno. El gateo ayuda a que los pequeños realicen sus primeros pasos en forma más equilibrada, les da más seguridad, así con la primera caída, no retroceden en su evolución”.

Alrededor de los diez meses de edad los bebés comienzan con unos tímidos desplazamientos. Hasta lograr dar los primeros pasos se requieren de unos tres a cuatro meses de gateo, dependiendo de las características de cada pequeño y de la estimulación que se le dé.

Según el traumatólogo más que los juguetes que actualmente utilizan los niños, como los andadores y saltarines, la actitud de los padres es lo que más influye en que los pequeños se salten esta etapa. “Ahora se trata de que caminen más rápido, que se valgan solos mucho antes. Los papás los estimulan para eso y el sistema también”.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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