Agravantes del asma


Vapores y olores irritantes. Son agravantes habituales del asma a través del mecanismo de hiperrespuesta bronquial. Las agresiones más habituales son: cualquier tipo de humo, olor a pintura y barnices, ambientadores, laca para el pelo, perfumes e insecticidas.
Alergenos. Existen sobradas evidencias clínicas, experimentales y epidemiológicas acerca de la asociación del asma con la inhalación de algunos alergenos. Los asmáticos sensibilizados a estos alergenos responden a los mismos con una reacción asmática más persistente que la relacionada con irritantes inespecíficos y acompañada de rinitis. Los síntomas se instauran en cortos espacios de tiempo y mejoran su situación clínica cuando permanecen en lugares libres de ellos. Infecciones respiratorias. Las infecciones víricas del tracto respiratorio, así como las producidas por Mycoplasma pneumoniae y Chlamydia pneumoniae se han asociado a exacerbaciones del asma. Además, las infecciones sinusales crónicas dificultan el control del asma. Por otra parte, existen agudizaciones de la propia enfermedad, sin causa evidente, que se inician con síntomas de rinitis y que se confunden con procesos catarrales intercurrentes. La correcta identificación de esta situación y su tratamiento mejoran el control del asma.
Reflujo gastro-esofágico. Se ha demostrado una mayor prevalencia de reflujo entre sujetos asmáticos que en la población no asmática. Su origen se ha relacionado con la acción de los broncodilatadores, el aplanamiento diafragmático y el aumento de presión intraabdominal. El mecanismo que lleva al agravamiento del asma podría ser secundario a dos situaciones: bien a micro aspiraciones ácidas, o bien a un reflejo colinérgico por irritación de receptores de la pared esofágica con una respuesta global que afecta al conjunto del árbol bronquial.
Factores psico-sociales. El estrés y la ansiedad se relacionan significativamente con el asma inestable. También se ha demostrado que el estrés familiar agrava el asma infantil. El mecanismo patogénico de esta respuesta no está claro pero se ha invocado una vía autocrina que favorece la inflamación bronquial o una hiperventilación ansiosa que enfría la vía aérea e induce bronco-espasmo, algo similar a lo que ocurre en le asma inducido por ejercicio.

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Categoría: Glosario Médico.




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