Aloe vera: No es un inocente remedio natural


Heridas, caída del pelo, alergia, infecciones a la piel, constipación, enfermedad de Crohn, artritis, acné, dolor de cabeza… la lista de usos del aloe vera es interminable. Basta preguntarle a algunas personas o visitar unas cuantas páginas de Internet para darse cuenta de que existen cientos de creencias acerca de esta milenaria planta de la familia de las Liliáceas, que se da en climas secos y soleados.

Se dice que se le nombra en la Biblia, que un griego llamado Diosocorides lo describió en su herbolario donde le atribuyó propiedades medicinales, y que los árabes habrían propagado su uso por España. El aloe se utiliza como gel o jugo, mezclado con otros ingredientes o puro, para un uso oral o tópico.

Como hoy en día se ha vuelto a valorar los productos naturales, el aloe vera se tomó los mesones de todos los locales que se precien de naturistas. Sin embargo, los estudios científicos que prueben todas las maravillas atribuidas a esta hoja, escasean y los médicos recomiendan la cautela.

La dermatóloga de Clínica Alemana, Rosalía Coelho, coincide con el gastroenterólogo, Ricardo Santander, en que existe una abundancia de publicidad pseudocientífica, pero no hay ningún estudio serio que demuestre su efectividad ni describa sus efectos secundarios.

“La medicina natural está volviendo y lo que ha pasado de generación en generación ahora se ha vuelto a usar, pero hasta que no haya investigaciones concluyentes no debiera utilizarse en la piel”, afirma la doctora Coelho. La especialista explica que generalmente se deducen sus bondades por su contenidos, por ejemplo, tiene colágeno y éste participa en la regeneración de la piel.

Sin embargo, “es altamente irritante y alergizante, por lo que no debiera usarse en quemaduras. Además, en pieles sanas puede causar dermatitis de contacto y dermatitis acneiforme”.
El doctor Santander sostiene que, efectivamente el aloe vera tiene un efecto laxante, pero eso no lo hace ser un medicamento de uso indiscriminado. “Tiene todas las consecuencias de los laxantes que funcionan por irritación: dolor intestinal, falta de potasio y una enfermedad que causa un dolor propio de estos remedios, por lo tanto, debe ser controlado”.

De acuerdo a este especialista, a pesar de que estimularía la cicatrización por la producción de colágeno, su indicación en lesiones internas (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn) no es recomendable. Además aumenta la secreción de ácido clorhídrico, lo que está parcialmente contraindicado para el reflujo y úlcera.

Su acción en enfermedades del sistema inmune y como fortalecedor de las defensas, se debería a que estimularía la producción de leucocitos, pero según el gastroenterólogo, esto tampoco ha sido probado en estudios científicos controlados.

“No es que uno como médico se niegue o esté cerrado a la medicina natural, pero no hay que enganchar, porque ella no se exime de tener efectos secundarios; la cicuta y el litre son naturales”, afirma el doctor Santander y la doctora Coelho coincide: “Muchas veces las personas mantienen su uso, a pesar de las consecuencias, sólo porque es natural”.

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Categoría: Medicamentos.




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