Cierre de heridas contaminadas o infectadas


Existe contaminación cuando hay microorganismos pero en número suficiente para superar las defensas naturales del cuerpo. Existe infección cuando el nivel de contaminación excede la capacidad de los tejidos para defenderse de los microorganismos invasores. Generalmente la contaminación se convierte en infección cuando alcanza
aproximadamente 106 bacterias por gramo de tejido en un huésped inmunológicamente normal. La inflamación sin secreción y/o la presencia de secreción serosa con cultivos positivos indican una posible infección. La secreción purulenta es signo de infección.
Las heridas contaminadas pueden convertirse en infectadas cuando hay hematomas, tejido necrótico, tejido desvascularizado, o gran cantidad de tejido desvitalizado (especialmente en la fascia, músculo y hueso). Los microorganismos se multiplican rápidamente en estas condiciones, se encuentran protegidos de las células que proporcionan las defensas
tisulares locales.
Algunas heridas contaminadas pueden cerrarse después de irrigación y debridación. Las heridas infectadas deben dejarse abiertas para cerrar por segunda intención. Los cuerpos extraños, incluyendo las suturas, perpetúan la infección localizada. Por lo tanto, tiene gran importancia la técnica del cirujano y la elección de las suturas.
Las suturas no absorbibles de monofilamento se utilizan frecuentemente en el cierre diferido de heridas sucias e infectadas. Se colocan las suturas pero no se anudan. En su lugar, se mantienen en su sitio los extremos sueltos de la sutura con cintas de cierre de la piel PROXISTRIP* (estériles). Se deben colocar compresas en la herida para mantener un ambiente húmedo. Cuando ha desparecido la infección, el cirujano puede fácilmente reabrir la herida, retirar las compresas y restos de tejido, y enseguida cerrar con la sutura de nylon de monofilamento insertada.

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Categoría: Glosario Médico.




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