Cirugía de bypass coronario con corazón latiendo


Un moderno equipo que consiste en dos dispositivos que succionan y estabilizan mecánicamente el corazón, permite movilizarlo sin alterar la hemodinamia. Así se puede unir una arteria con otra y llevar a cabo un by-pass.

Esta técnica es usada por diversos centros del mundo y en Clínica Alemana el equipo de cardiocirugía ya ha efectuado tres intervenciones con excelentes resultados.

Este método evita el uso de la circulación extracorpórea, que es utilizada rutinariamente en la gran mayoría de las cirugías cardiacas mayores, pero que no está exenta de riesgos.
El doctor Michael Howard, jefe del equipo cardioquirúrgico de Clínica Alemana, explica que los principales beneficiados con esta técnica son las personas con arterosclerosis en la aorta ascendente, enfermedad cerebrovascular, infartos previos y mala función ventricular, además de pacientes de edad avanzada. En ellos el método convencional tiene una mayor incidencia de complicaciones.

“Los principales riesgos del uso de la circulación extracorpórea son la necesidad de manipulación aórtica con los consecuentes peligros de tromoboembolismos y daño neurológico; la mayor incidencia de trastornos de coagulación, que se traduce en más sangramientos postoperatorio; y por último, la respuesta inflamatoria sistémica que se genera, lo que puede provocar problemas pulmonares, renales e inmunológicos”.

El uso de cirugía sin circulación extracorpórea requiere de algunas características de las arterias coronarias del paciente y de la ausencia de otros problemas cardiacos, “además de un adecuado entrenamiento por parte del equipo quirúrgico y de anestesia”, agrega el doctor Howard.

By-pass coronario con menos cicatriz
La elaboración de un by-pass consiste en el injerto de un segmento de un vaso sanguíneo que permite “saltarse” la zona obstruida y brindar irrigación al territorio del corazón amenazado. Además de las arterias mamarias y radiales -del antebrazo-, en la mayoría de los casos se utiliza la vena safena, que está ubicada en las piernas.

La técnica tradicional de extracción de la vena safena implica la realización de grandes incisiones a lo largo de la pierna, lo que implica molestias y riesgo de complicaciones.

Próximamente se utilizará un nuevo sistema endoscópico, mediante el cual, con sólo una incisión de 2 cms., se podrá extraer toda la vena necesaria para la cirugía. El doctor Howard explica que “esto ofrece enormes ventajas para los pacientes; menor dolor y molestias, excelentes resultados cosméticos y menos complicaciones de la herida operatoria”.
DEL CORAZÓN HELADO AL CORAZÓN ESTABILIZADO CON SUCCIÓN

En 1948 los doctores Dwight Harken, un joven cirujano del ejército de EEUU, y Charles Bailey, realizaron paralelamente una cirugía para corregir una estonosis de la válvula mitral. En ambos casos, ésta consistió en introducir un dedo al corazón para abrir la válvula estrecha a través de una pequeña incisión al lado de este órgano. La mayoría de los primeros pacientes murió, pero paulatinamente los cirujanos mejoraron su técnica haciéndola segura, así fue como esta cirugía se empezó a aplicar en otras partes.

El problema es que se podía operar sólo las patologías menos serias, entonces surgió la pregunta de cómo manipular el corazón sin que la persona se desangre. Este órgano se puede detener por sólo unos cuatro minutos antes de que el cerebro sufra algún daño definitivo. Un cirujano canadiense llamado Wilfred Bigelow se dio cuenta de que los animales resisten los fríos inviernos sin comer disminuyendo sus latidos cardiacos. Vio experimentalmente que en perros mantenidos a bajas temperaturas, se podía abrir el corazón y operarlo por más de cuatro minutos y ellos no morían.

En 1952 los doctores Walton Lillehei y John Lewis intentaron la primera cirugía a corazón abierto en una niña de 5 años. Con su cuerpo a 27°C, podía vivir sin el latido cardiaco por 10 minutos. Interrumpieron el flujo de sangre y suturaron el orificio con que nació, mientras el corazón apenas latía. La operación fue un éxito.

El método hipotérmico comenzó a ser ampliamente utilizado para tratar pequeños defectos. Sin embargo, los cirujanos requerían más de 10 minutos y la necesidad de una máquina que reemplace el corazón se hizo más patente.

En 1953 John Gibbon realizó la primera operación exitosa con el corazón abierto mediante un equipo de circulación para el corazón y los pulmones, con lo que comenzó una nueva era en la cardiocirugía.

Ahora, con el nuevo sistema que succiona el corazón y permite operar mientras éste late, se marca un nuevo hito en el desarrollo de esta especialidad.

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Categoría: Actualidad Médica.




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