Cómo prepararse para tener un veraneo saludable


disfrutar con la familia son algunas de las principales expectativas que se tienen para las vacaciones, un momento tan esperado y merecido después de un largo e intenso año de trabajo.

Son dos o tres semanas que muchos aprovechan para dejar atrás el estrés de la ciudad e internarse en un lugar diferente, como la playa o el campo. Sin embargo, a veces basta un pequeño incidente para echar a perder las vacaciones. Un accidente en automóvil, una alergia, una picadura y hasta un problema digestivo pueden transformar esos pocos días de descanso en una de las experiencias más extenuantes del año.

A continuación le presentamos los problemas que se presentan con mayor frecuencia en estas fechas, para que pueda prevenirlos o manejarlos adecuadamente.

Lo que no debe faltar en un botiquín de viaje

MEDICAMENTOS ESPECIALES:

Si sufre de alguna enfermedad crónica como diabetes, epilepsia, hipertensión, etc., no olvide llevar una provisión suficiente de medicamentos para todo el viaje, considerando algún imprevisto como el extravío de alguna caja.

ELEMENTOS BÁSICOS:

Termómetro
Gasas estériles
Tijeras pequeñas
Tela
Parches adhesivos
Antiséptico, por ejemplo povidona yodada

MEDICAMENTOS:

Antidiarreico
Antialérgico
Antiséptico oral
Analgésicos
Antiinflamatorios
Antiespasmódicos
Antiácidos
Medicamentos para el mareo
Repelentes para insectos
Cremas emolientes para quemaduras solares.
Pastillas de cloro para el agua

Consulte a su médico, la dosificación de estos medicamentos y sus indicaciones de uso, ya que toda automedicación es de riesgo.

Para tener un viaje lo más seguro posible y sin contratiempos, es fundamental planificarlo con anticipación.

Si se va a viajar en auto es importante realizar una mantención preventiva del vehículo, verificando además el estado de las sillas de niños, los cinturones de seguridad y el vencimiento del extintor. También hay que revisar si el botiquín de primeros auxilios está bien equipado y fijarse que al cargar el vehículo no quede obstruida la visión del conductor.

Durante el viaje es recomendable informarse sobre el estado de las vías y carreteras.

Conducir en óptimas condiciones físicas y psíquicas, siempre a una velocidad prudente y a la defensiva.

No permitir que los niños vayan sentados adelante y preocuparse de que siempre utilicen su silla o cinturón de seguridad, si son más grandes.

Planificar el regreso con tiempo, para evitar andar apurado.

Las casas de veraneo suelen permanecer la mayor parte del año sin ser ocupadas, lo que las convierte en una gran reserva de polvo, el cual es la causa principal de las alergias en muchas personas. Esta afección provoca picazón nasal, obstrucción, lagrimeo y estornudos, entre otros síntomas. Además puede presentarse como ataques de asma.

El responsable de estas molestias es principalmente un pequeño y microscópico insecto, el ácaro del polvo. Un estudio reciente ha demostrado que en el test cutáneo, el 10% de la población y el 90% de los asmáticos alérgicos reaccionaron positivamente a los ácaros.

La limpieza de la casa también es importante para desalojarla de arañas (ver picaduras) y prevenir el contagio del hanta.

Medidas:
Realizar un aseo minucioso y completo al llegar a la casa sin la presencia del alérgico. Repetirlo con frecuencia.

Utilizar sofás de madera o materiales plásticos y sillas en lugar de muebles tapizados. Todo en colores claros, porque disimulan menos el polvo.

No tener estantes de libros ni muebles con muchos adornos o tallados sofisticados, ya que acumulan polvo.

Tratar de utilizar cortinas lavables, en lugar de persianas y cortinas gruesas.

Adornar con artículos fáciles de limpiar (evitar las flores secas, tapices en la pared y canastos de mimbre).

Otorgar especial atención al dormitorio, ya que una persona promedio pasa un tercio de su tiempo allí, y estudios han demostrado que entre todas las otras habitaciones de la casa, el dormitorio es donde existe la mayor concentración de ácaros.

Una de las picaduras más comunes en las playas y piscinas son las de abejas y avispas, las cuales producen una reacción inflamatoria que causa mucho dolor. Las abejas tienden a picar cuando son provocadas, y dejan el aguijón en el lugar de la picadura, a diferencia de las avispas que pueden picar o morder aun sin sentirse atacadas.

En caso de picaduras en que la lanceta haya quedado enterrada, lo primero que hay que hacer es tratar de sacarla barriéndola sin presionar las vesículas que están en la punta más superficial de la lanceta para evitar que el veneno que contienen salga. Luego hay que aplicar hielo y tomar antiinflamatorios. Si existen antecedentes alérgicos es necesario acudir rápidamente a un centro asistencial, porque pueden provocar un shock anafiláctico. A menor edad de la víctima y a mayor cantidad de picaduras, la gravedad aumenta.

. Este insecto ataca principalmente en la noche y produce reacciones inflamatorias locales, que causan mucha comezón, la cual hace que las personas se rasquen violentamente, muchas veces con las manos sucias lo que puede derivar en una infección.

Otro enemigo que puede ser una amenaza en los días de veraneo es la araña de rincón, cuya mordedura puede llegar a ser mortal. Generalmente la primera sensación que la persona siente al ser mordida, es una intensa sensación punzante en la piel, seguida de dolor e hinchazón de la zona afectada. En cuanto al tratamiento, lo más recomendable es acudir a un servicio de urgencia con la mayor rapidez posible. Ahí se puede administrar un antídoto que sólo es efectivo en un plazo de seis horas luego de ocurrido el accidente. Si ha pasado más tiempo se realiza un procedimiento antes de que el daño sea peor.

Para evitar que todos estos huéspedes indeseados se apoderen de nuestros espacios de veraneo se recomienda al momento de llegar a la casa, utilizar insecticidas, aracnicidas y realizar una limpieza profunda.
Para evitar contraer cólera o hepatitis, la norma es no consumir mariscos ni pescado crudo y lavar muy bien las frutas y verduras.

Como los niños menores de un año se deshidratan más rápidamente, los vómitos o diarrea son motivo de consulta médica imediata. En niños mayores y adultos estos signos deben ser vigilados durante las siguientes 12 a 24 horas. Si la persona no mejora, hay que acudir a un centro asistencial.

También es importante seguir las instrucciones que las autoridades dan en términos de las zonas endémicas de marea roja, ya que cuando este fenómeno está presente no se pueden consumir pescados ni mariscos del área comprometida, especialmente si se trata de bivalvos (como machas, choritos o almejas) que son los que más absorben los microorganismos.

Si existe alguna duda sobre la salubridad del agua del lugar en donde se está veraneando, se recomienda hervir el agua al menos 10 minutos antes de consumirla y/o tomar agua mineral o bebidas en botella.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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