Diagnóstico de tumores pulmonares beningnos


Radiología. La radiografía de tórax puede mostrar imágenes diferentes; en unas ocasiones, producidas por el propio tumor y en otras determinadas por alteraciones secundarias al mismo.
Nódulos o masas. Habitualmente son únicos y suelen presentar las características radiológicas tradicionalmente asociadas con patología benigna como son: 1) contorno regular y bien definido; 2) lento crecimiento; 3) presencia de calcificaciones homogéneas, que en ocasiones pueden ser típicas como en los hamartomas. No obstante, con frecuencia pueden existir dificultades para definir, únicamente mediante la radiografía convencional, si un nódulo pulmonar solitario es benigno o maligno. Los tres criterios que apuntan hacia la benignidad de un nódulo son la ausencia de crecimiento en un plazo de 2 años, la calcificación difusa, central laminada o en “palomitas de maiz” o las lesiones de menos de 3 centímetros con una calcificación de al menos el 10 por ciento de su superficie. Los nódulos múltiples suelen aparecer en relación con la endometriosis o la leiomiomatosis pulmonares. La presencia de múltiples lesiones quísticas es propia de los linfangiomas (linfangiectasia pulmonar congénita).
Hiperinsuflación y atelectasia. La obstrucción parcial de un bronquio por un tumor con crecimiento endoluminal puede dar lugar a un mecanismo valvular que provoque el desarrollo de hiperinsuflación en la región distal a la obstrucción. Si la oclusión de la vía aérea es completa se producirá atelectasia, más o menos extensa según la localización de la neoplasia.
Neumonías obstructivas y absceso pulmonar. Como ya se ha mencionado pueden producirse neumonías obstructivas distales a la localización de un tumor de crecimiento endoluminal. Pueden ser recidivantes cuando la obstrucción del tumor es parcial o persistente cuando es completa. Ocasionalmente puede producirse su abscesificación con desarrollo de uno o varios niveles hidroaéreos en el interior de la lesión. Una imagen similar puede estar provocada por la necrosis del tejido tumoral, sobre todo en las lesiones de gran tamaño. La TAC puede ser diagnóstica en algunos tumores, mejora la visualización de las lesiones calcificadas, permite ver lesiones múltiples que no se visualizan e la radiografía, cavitaciones y adenopatías. La resonancia nuclear magnética (RNM) mejora la visualización de tumores vasculares.
Broncoscopia. El diagnóstico de certeza de un nódulo pulmonar requiere su
tipificación histológica. La broncoscopia permite el acceso a la mayoría de
las lesiones centrales y un importante porcentaje de las periféricas cuando se realiza bajo guía radioscópica. A través del broncoscopio pueden tomarse muestras de biopsia directa o transbronquial, puncionar el interior o cepillar la superficie de las lesiones. El aspecto endoscópico característico de algunas lesiones, como el carcinoide, puede obviar la necesidad de la toma de muestras biópsicas, sobre todo teniendo en cuenta la gran vascularización de algunos tumores que conlleva un riesgo hemorrágico importante.
Punción percutánea. Si con la broncoscopia no se llega a un diagnóstico se puede realizar una punción transtorácica con aguja fina y control radiológico aunque en la gran mayoría de estos tumores la citología no es diagnóstica.
Técnicas quirúrgicas. En muchas ocasiones el diagnóstico de un tumor benigno se obtiene por toracotomía y a veces, si es de localización subpleural, se puede biopsiar e incluso extirpar con videotoracoscopia.

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Categoría: Glosario Médico.




One Response to “Diagnóstico de tumores pulmonares beningnos”

  1. kepa Dice:

    En ref.a tumores.

    No poneis graficas o videos de la larga significacion que se expone en la wed.

    saludos


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