Diagnóstico del Sindrome de Apnea


Valoración de la somnolencia. Como quiera que la percepción de la somnolencia presenta gran variabilidad entre sujetos diferentes, se han diseñado cuestionarios para su valoración más precisa. La escala de Epworth es uno de estos cuestionarios, que mide el impacto de la somnolencia en la vida diaria. El test de latencia múltiple del sueño estudia el grado de somnolencia diurna en el laboratorio. Esta prueba se realiza con el paciente monitorizado y mide, en 5 ocasiones a lo largo del día, el tiempo en que el enfermo tarda en dormirse en un ambiente relajado. Además del SAOS, otras entidades pueden producir somnolencia diurna (tabla 5.IV).
La polisomnografia es la técnica considerada como patrón de referencia en el diagnóstico del SAOS. Esta prueba se realiza en el laboratorio durante toda una noche y permite la adquisición de un número importante de variables que se resumen en la tabla 5.V. El registro continuo del EEG, el oculograma y el miograma mentoniano posibilitan el conocimiento de los diferentes estadios del sueño y el recuento de los despertares, lo que proporciona una idea de la calidad del sueño del paciente
Las apneas e hipoapneas se miden con un sensor de flujo que suele ser tipo termistor. Este dispositivo, en forma de pequeño alambre, se coloca a la entrada de las fosas nasales y junto a la boca y detecta los cambios de temperatura y, por lo tanto, puede discernir entre flujo espiratorio e inspira-torio, así como las pausas de apnea (figura 5.5). Cada vez con más frecuencia se utiliza la medición de la presión nasal para obtener el flujo aéreo; esta nueva manera de adquisición del flujo parece ser más precisa que el termistor. Esta técnica también permite la detección del ronquido.
Las bandas toracoabdominales miden el esfuerzo respiratorio que se traduce en movimientos del tórax y del abdomen. Además de las bandas toracobadominales, el esfuerzo respiratorio puede registrase mediante un catéter que mida la presión esofágica (equivalente a la presión pleural). Este método es invasivo y molesto para el paciente por lo que se emplea en contadas ocasiones, principalmente en los enfermos con sospecha de síndrome de aumento de resistencia de la vía aérea. Estos pacientes, que presentan ronquidos nocturnos y somnolencia diurna, cursan sin apneas, hipoapneas, ni desaturaciones de la hemoglobina en el registro polisomonográfico. La medición del esfuerzo respiratorio mediante la utilización del catéter de presión esofágica, permite el diagnóstico de estos enfermos. Recientemente, se ha empleado el registro del flujo nasal, calculado a partir de la presión, para detectar este aumento en la resistencia de la vía aérea.
La saturación de la hemoglobina proporciona información sobre el grado de hipoxemia que se produce durante las apneas o hipoapneas. La frecuencia de desaturaciones mayores o iguales al 4% constituye un parámetro de gravedad importante.
El registro de los movimiento de las piernas ayuda a diagnosticar el síndrome de las piernas inquietas, una entidad que puede alterar la arquitectura normal del sueño, ocasionando múltiples despertares y somnolencia diurna. Existe también la posibilidad de vigilar la posición del enfermo durante el sueño mediante una cámara de video.
La polisomnografia es una técnica cara, compleja, que precisa de toda una noche de estudio y que genera largas listas de espera. Estos hechos motivan que se busquen soluciones alternativas. Una de estas posibilidades es la realización de estudios en el domicilio o en el hospital que no requieran una vigilancia continua por parte de un técnico. Con este fin se han utilizado varios sistemas, que abarcan desde la pulsioximetria hasta la realización de una polisomnografia completa.
La pulsioximetría nocturna permite registrar continuamente la saturación de la hemoglobina durante el periodo de sueño del enfermo, lo que proporciona información indirecta acerca de la respiración, al registrar las desaturaciones ocasionadas por apneas e hipoapneas. Entre sus ventajas destaca el ser una técnica barata y que puede realizarse en el domicilio del paciente. Sin embargo los resultados obtenidos por diversos autores acerca de su sensibilidad y especificidad en el diagnóstico del SAOS son dispares. En resumen, la pulsioximetria es una prueba que ayuda a confirmar la existencia de SAOS en presencia de una clínicasugestiva, pero si resulta normal no podemos descartarlo. También se ha utilizado en el domicilio la combinación de la pulsioximetria junto al registro de otras variables (flujo oronasal, movimientos toracoabdominales, ECG, EMG de extremidades inferiores) con resultados que demuestran su validez como alternativa a la polisomnografia convencional.

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Categoría: Glosario Médico.




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