Diagnóstico diferencial de los abcesos pulmonares


La presentación clínico-radiológica del absceso pulmonar obliga a un diagnóstico diferencial amplio. Prácticamente cualquier infección pulmonar puede cavitarse y, en nuestro medio, es particularmente importante considerar la tuberculosis. Otras posibles lesiones cavitadas pulmonares incluyen las bullas y quistes infectados, el aspergiloma, el infarto pulmonar, la enfermedad de Wegener, la silicosis, los nódulos reumatoides o las bronquiectasias. Las lesiones cavitadas en zonas no declives, especialmente si no existen antecedentes o factores de riesgo de aspiración, exigen considerar diagnósticos alternativos al absceso pulmonar. Cuando la presentación clínica corresponde a un cuadro insidioso y subagudo, es preciso descartar la existencia de una neoplasia. Además, debe tenerse en cuenta que el absceso pulmonar puede ser secundario a la existencia previa de un carcinoma, especialmente en su variedad epidermoide, ya sea por infección de zonas de necrosis intratumorales o bien de las zonas atelectasiadas por la obstrucción tumoral. Un absceso pulmonar localizado en un segmento no gravitacional que afecte a un paciente fumador, con buena higiene bucal, desdentado o sin factores predisponentes de aspiración, y que curse con hemoptisis o se detecte una sibilancia localizada en la auscultación debe hacer sospechar la existencia de una neoplasia.

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Categoría: Glosario Médico.




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