Diagnóstico y Síntomas de la hemofilia


Hay varias formas de determinar si una persona es hemofílica o no. El primer lugar donde hay que buscar es en la familia. Si hay antecedentes familiares sobre la enfermedad, existe una probabilidad respetable de que la persona sea portadora o enferma. Además, es posible efectuar algunas pruebas sanguíneas que determinen los niveles del factor de coagulación y una evaluación de los tests de coagulación. «En ciertas situaciones en que no hay antecedentes en la familia, sucede que se descubre que un sujeto es hemofílico cuando debe someterse a una operación. Entonces, se le practican los exámenes de coagulación para descartar este tipo de enfermedades, y éstos arrojan resultados alterados. Usualmente esto pasa cuando se trata de casos leves», relata el doctor Vargas.

Al igual que otras enfermedades, la hemofilia también tiene graduaciones. Puede manifestarse de manera leve, moderada o grave. De esta escala asimismo dependerán los síntomas que experimente el enfermo. Por lo mismo, éstos no son iguales para todos los individuos que la padecen. Más bien, pueden incluir diversas manifestaciones como moretones, tendencia a sangrar con facilidad, hemorragias en las articulaciones y en los músculos, entre otros.

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Categoría: Glosario Médico.




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