Doping en los deportes


El uso de sustancias prohibidas es el mayor responsable de muertes derivadas del doping durante períodos de competición.
Como se sabe, la utilización de estas sustancias y métodos involucra no sólo una violación a los códigos deportivos más elementales, sino que además representa un serio riesgo para la salud de los atletas. Como señala la AMA, está médicamente comprobado que el doping provoca graves enfermedades y alteraciones físicas, que en casos extremos llevan incluso a la muerte. Según el COI, estos son algunos de los riegos que corren los atletas que se dopan.

Preste atención

Los estimulantes están prohibidos por que reducen la percepción de fatiga. El deportista tiene una sensación de alerta y mayor potencia física. Por lo mismo, permiten realizar un esfuerzo desproporcionado en relación a sus condiciones, acarreando graves trastornos cardíacos que pueden derivar en un colapso del sistema circulatorio. Además generan dependencia física, alteraciones anímicas y convulsiones. El uso de este tipo de sustancias es el mayor responsable de muertes derivadas del doping durante períodos de competición.

Los narcóticos producen adicción y también terminan provocando una dependencia en los deportistas. Como son calmantes para el dolor, dan una falsa sensación de resistencia al cansancio. Muchos atletas los consumen para poder competir con una lesión dolorosa cuyos síntomas no perciben. Estos fármacos incrementan sustancialmente el riesgo de muerte por sobredosis.

Doping en los deportes Medicamentos

Los anabolizantes involucran el peligro de sufrir enfermedades cardíacas y hepáticas. En las mujeres, la utilización de estos fármacos promueve el desarrollo de características masculinas, incluyendo cambios irreversibles en la voz e infertilidad. En los deportistas hombres, por el contrario, es posible que aparezcan ciertos signos femeninos como la aparición de pechos más abultados. Además los testículos experimentan un proceso de contracción que puede generar problemas de fertilidad. En los niños, los agentes anabólicos son uno de los factores que inciden en el retraso del crecimiento.

Las sustancias diuréticas actúan sobre el riñón y estimulan la eliminación de orina. El Comité Olímpico Internacional prohibió su utilización pues reducen el peso artificialmente, a través de la pérdida de agua. Pueden generar deshidratación, hipotensión arterial y se relacionan con la falta de electrolitos necesarios para el organismo. Algunos atletas también las usan para facilitar la eliminación rápida de las sustancias prohibidas en el cuerpo.

Las hormonas peptídicas son mensajeros que van por el torrente sanguíneo estimulando distintas funciones corporales. Algunos ejemplos son la hormona del crecimiento, la gonadotrofina coriónica que se relaciona con el embarazo, y la corticotrofina. Muchos atletas utilizan la hormona del crecimiento para incrementar el tamaño de los músculos y otros tejidos. Su uso promueve el riesgo de diabetes, hipertensión y puede provocar desfiguramiento en el rostro, las manos y los pies.

El dopaje sanguíneo es quizás uno de los métodos más refinados para burlar las disposiciones deportivas. Se utiliza para aumentar la capacidad de transportar oxígeno en el organismo mediante un incremento de la cantidad de glóbulos rojos. El procedimiento consiste en extraer sangre del mismo deportista o de otra persona del mismo grupo sanguíneo. Una vez obtenido el fluido, los glóbulos son separados del plasma y congelados. Mientras tanto, el deportista continúa su entrenamiento normal y su organismo reemplaza por medios naturales los glóbulos rojos que perdió. Días antes de la competencia, el atleta recibe la transfusión de la sangre almacenada, mejorando la capacidad de transporte de oxígeno en su organismo y el tiempo de agotamiento.

Eritropoyetina

En esta categoría, puede ubicarse también la autoadministración de eritropoyetina o EPO, que se utiliza en el ambiente deportivo para aumentar la cantidad de glóbulos rojos y con ello la capacidad de transporte de oxígeno a los músculos. Su uso puede representar, si se presenta en conjunto con un cuadro de deshidratación, un claro peligro de sufrir trastornos cardiacos.

La EPO ha sido la droga de elección entre los deportistas de resistencia, como los maratonistas y los ciclistas. Las grandes compañías farmaceúticas desarrollan actualmente, moléculas de larga duración de EPO, de forma que una inyección semanal puede convertirse en un método ideal para doparse.

En cuanto a las sustancias sujetas a restricciones, el asunto es más flexible. Aunque el Comité Olímpico Internacional y la Agencia Mundial Antidoping sugieren una lista de sustancias que no deben ser consumidas por los deportistas, cada Federación puede agregar o autorizar el consumo de algunos elementos, dependiendo de la disciplina en cuestión y del caso particular de cada deportista.

El alcohol, por ejemplo, es un depresor del sistema nervioso central que puede disminuir las habilidades deportivas afectando negativamente el rendimiento. No obstante, al ser objeto de abuso constante, algunos entes federativos controlan su ingesta y sancionan a los atletas que lo consumen. Los derivados del cannabis, como la marihuana, no son considerados como doping propiamente tal, por lo que no están en todas las listas prohibidas. Otros entes deportivos sí lo consideran como prueba positiva cuando la concentración urinaria de tetrahidrocanabilones, metabolitos activos del cannabis, es mayor a 25 microgramos/ml.

Los anestésicos locales están permitidos para el uso odontológico y en inyecciones locales. En cualquier caso, su aplicación debe estar justificada por escrito ante la Comisión Médica del COI, estando prohibido su administración por la vía sistémica. En cuanto a los betabloqueadores, medicamentos usados para el tratamiento de las migrañas, el control de los temblores y para disminuir la presión arterial y la frecuencia cardiaca, el COI desestimó su uso por que hay otras alternativas farmacológicas. Cabe señalar, que algunos deportistas los usan en disciplinas donde es necesaria la precisión y la destreza, como el tiro con arco y pistola. Finalmente, los glucocorticoides no pueden ser consumidos por los atletas en forma oral, intramuscular, endovenosa o rectal. Sólo está permitido el uso local, de otra forma es considerado como un caso de doping positivo.

Presente y Futuro

Hoy en día, gracias a la presencia de agentes enmascarantes y el uso de los llamados fármacos indetectables, como la hormona de crecimiento humana (GH), todavía hay competidores que se dopan con cierta regularidad. Aunque hoy es imposible saber con exactitud cuántos consumen sustancias o practican métodos censurados, esos días de impunidad parecen estar llegando a su fin. La decisión del COI de introducir un test sanguíneo para la EPO, conducirá inevitablemente al desarrollo de nuevos y más eficaces controles para las denominadas drogas indetectables, como la GH.

Estos nuevos avances tecnológicos adquirirán gran importancia en los test sanguíneos. El principal aporte al control del doping es que gracias a estas nuevas técnicas se podrán medir miles de sustancias diversas en una sola gota de sangre, lo cual aminorará la actitud reacia que muestran la mayoría de los atletas al momento de realizarse los análisis de sangre.

Parece que el deporte necesitará sofisticadas tecnologías para combatir el abuso de drogas por los atletas. No obstante, todo parece indicar que la erradicación de estas prácticas reñidas con el espíritu deportivo y la salud, es una meta cada día más cercana. Por el momento, es probable que los deportistas limpios sigan compitiendo contra otros que ponen en riesgo sus vidas en la búsqueda de ser los más veloces, altos y fuertes del mundo.

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Categoría: Medicamentos.




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