El hipo


Colocarse un palito de fósforo en la oreja izquierda, tomar agua al revés o postular a uno de esos sustos que ponen los pelos de punta, son sólo algunas de las milagrosas curas que la ciencia popular ha establecido para tratar una alteración tan imprevista como desagradable: el molesto hipo. Este fenómeno, que también es denominado singulto, ha estado rodeado de un sinnúmero de mitos y leyendas, que no han hecho más que ampliar el abanico de dudas y creencias extrañas, que convirtieron al hipo en una especie de misterio del cuerpo humano.

Un ejemplo antiguo, pero no menos ilustrativo, señala que en épocas pasadas se pensaba que el hipo era uno de los síntomas del crecimiento en los niños, pues los movimientos que experimentaba el cuerpo durante los espasmos, colaboraban al desarrollo de los huesos. Por más ingeniosa que parezca esta afirmación, hay que decir que nada tiene que ver con la realidad. Como tampoco es efectivo, como se creía firmemente en la Edad Media, que una persona que sufría de un ataque de hipo, manifestaba a través de esta alteración la presencia de espíritus demoníacos en su organismo.

El hipo Glosario Médico

Lo cierto es que en la mayoría de los casos, el hipo llega sin avisar y no siempre resultan efectivas las técnicas caseras para eliminarlo, aún cuando éstas tengan, según las personas mayores, siglos de tradición. Y es que a veces, el hipo parece tener vida propia, aunque no sea más que una respuesta del propio cuerpo frente a situaciones que normalmente, genera él mismo.

En términos científicos, puede decirse que esta alteración es producida por una contracción involuntaria, más o menos rítmica, del diafragma, que es el músculo que separa el tórax del abdomen.

Lo que ocurre es que los nervios que controlan los movimientos del diafragma experimentan algún grado de descontrol. Cuando se produce esta excitación, el músculo diafragmático sufre un espasmo involuntario que fuerza a la persona a succionar aire. A ello se añade que la glotis se cierra rápidamente, lo que impide el paso del aire provocando el sonido tan característico del hipo. Después de un momento, el diafragma se contrae nuevamente y el proceso vuelve a empezar.
Todavía no hay una explicación absoluta que determiné con total seguridad cuál es la causa el hipo. Sí existen ciertos factores que pueden favorecer su aparición. Entre ellos destacan la exposición a los humos nocivos, la ingesta de comidas fuertes y abundantes, el consumo exagerado de bebidas gaseosas, comer o beber con extrema rapidez y el exceso de alcohol. En algunas ocasiones, su aparición también está asociada a enfermedades más serias, que irritan los nervios que controlan el diafragma. Asimismo, es posible que el hipo se presente en casos de accidentes vasculares o tumores que afectan ciertos lugares del cerebro.

No obstante, por lo general el hipo sólo suele provocar episodios de vergüenza que no interfieren mayormente con la vida cotidiana de las personas, y puede presentarse en cualquier edad, incluso en fetos. Aún así, hay ocasiones en que su duración y su frecuencia son mayores, entorpeciendo la realización de las tareas habituales a quien lo padece. En este escenario, no es extraño que este fenómeno produzca trastornos más graves como el insomnio y el estrés.

Cuando el hipo es más que una molestia

Existen situaciones en las que este fenómeno pasa de ser una molestia, a un síntoma de que algo anda mal en el organismo. Es el caso del llamado hipo crónico o persistente, que puede durar horas e incluso días, o bien puede repetirse con bastante frecuencia con sólo algunos momentos de descanso entre los espasmos. Entonces, cabe la posibilidad de que una alteración más grave permanezca oculta y empiece a manifestarse a través de este desorden.

Algunas de las enfermedades que incluyen al hipo dentro de sus síntomas, son la inflamación de la pleural contigua al diafragma, la neumonía, la uremia, el alcoholismo, patologías del estómago o del esófago y ciertas enfermedades intestinales. También puede estar relacionado con cuadros de pancreatitis, irritación de la vejiga y embarazos.

Independientemente de su origen, las personas recurren en forma cotidiana a la extensa batería de remedios caseros para terminar con las crisis. Lo que consiguen estas populares recetas es calmar la alteración del sistema nervioso, para favorecer el paso correcto del aire, lo que hará que el hipo desaparezca. Pero en general, los especialistas recomiendan simplemente esperar a que los espasmos cesen por sí solos. Sin embargo, si el hipo se mantiene por un lapso de tiempo considerable, se aconseja consultar con un médico.

Cuando se trata de hipos crónicos o persistentes, el tratamiento médico para eliminar este trastorno incluye varios medicamentos como la clorpromacina, el haloperidol, ambos neurolépticos y antagonistas de la dopamina. Otras alternativas son la metoclopramida o el omeprazol, destinados a disminuir la acidez en el estómago y controlar la esofagitis. A pesar de que existen todas estas alternativas de tratamiento farmacológico, hay circunstancias donde el control del síntoma puede ser

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Categoría: Glosario Médico.




10 Responses to “El hipo”

  1. VidaCASra Dice:

    Es cuestión de enfoques…


  2. olakase Dice:

    Esta bien solo que deberian poner sus trataminetos gracias


  3. sara Dice:

    gracias me ayudo muyo para mi tarea :)


  4. angel de jesus Dice:

    ME SIRVIO MUCHO PARA MI TAREA SOLO QUE LES AYUDARIA SUS CAUSAS, COMO PREVENIRLAS,


  5. Brad Dice:

    GraciasC:
    me ayudara mucho apr ami tarea!!


  6. Perla Cadena Dice:

    ¡Muchas Gracias!


  7. Elizabeth (MoXxa) Dice:

    GRACIAS!!! Me sirvio mucho para mi tarea,seguro me saco un 10! C:


  8. jose manuel Dice:

    esta muy bueno,me sacaron un 10


  9. jose manuel Dice:

    me sirvio de mucho en mi tarea tanks!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


  10. angelita Dice:

    si me sirve para la tarea chido cool genial


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