Elegir o no elegir una cesárea


En Chile somos campeones de pocas cosas y no siempre estos récord son los más elogiables. Éste es el caso de la cesárea, donde una tasa de 40% (BMJ 2000), una de las más altas del mundo, está lejos de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, que estima que hasta un 15% de los partos debiera ser cesáreas.

La tendencia internacional también tomó el otro camino, ya que se ha registrado un aumento de estas intervenciones, situación que marca el inicio de una importante discusión.

Por su parte el Comité de Ética del Colegio Americano de Ginecólogos y Obstetras, hace un mes habló por primera vez de la cesárea por voluntad del médico y/o paciente sin que exista alguna contraindicación médica para un parto normal. El organismo manifestó que no es éticamente reprobable tomar una decisión de este tipo. Actualmente se alcanzó la cifra más alta de estas intervenciones (25%) desde que existen estadísticas.

Al otro lado del Atlántico, una organización inglesa (National Institute of Clinical Excellence) afirmó que la petición materna no es razón suficiente para que una mujer tenga una cesárea. En Inglaterra se estima que en casi un 25% de los partos se realiza esta cirugía.
la tasa de cesáreas debiera ser de un 15 a 20% porque “se supone que es una intervención destinada a solucionar ciertos problemas que suceden con ese índice de frecuencia (ver indicaciones)”.

Según estadísticas de Clínica Alemana, el año 2000 el 56% de las cesáreas correspondió a mujeres con una intervención previa de este tipo. El 29% fue primigestas madres por primera vez- y el 13% multíparas sólo con partos vaginales previos.

De acuerdo con el doctor Riveros, en los últimos años el 47 a 50% de los partos en la Clínica son cesáreas, porque de ellas más de la mitad corresponden a las pacientes que tienen una cesárea previa, condición que disminuye la posibilidad de un parto vaginal.

“Entonces, como país, arrastramos una historia que impide bajar las cifras. Por eso la única alternativa para resolver esto es tratar adecuadamente a las primigestas”, sostiene.

Sin embargo, ¿por qué aumenta el número de cesáreas electivas? ¿es tan necesario revertir esta situación?

Ventajas y desventajas de la cesárea
El ginecólogo jefe de Clínica Alemana afirma que esta tendencia comenzó hace unos 15 años cuando disminuyeron los riesgos y complicaciones por la cesárea y se transformó en una cirugía segura para la madre y el hijo.

“A esto se suman otros factores: a los especialistas les permite una mejor optimización del tiempo (un parto normal puede tomarle cinco a ocho horas y una cesárea, una hora). Respecto a la técnica, los partos requieren de mayor preparación del médico. Además, está el miedo y otras disposiciones culturales de las pacientes. También hay que agregar que esto se da con mayor frecuencia en la medicina privada, porque cuando no se pertenece a un staff de un centro asistencial, no hay control de los pares”.
Numerosos estudios sostienen que conforme han aumentado las cesáreas, han disminuido la morbilidad enfermedad- y mortalidad fetal, y la tasa de muertes maternas.

“Las ventajas de la cesárea son que se puede programar, significa un menor riesgo de daño en el piso pélvico (hasta un 60% de las mujeres tiene problemas de incontinencia urinaria y prolapso a largo plazo), se presentan menos imprevistos (el parto vaginal es un poco a ciegas) y se supone que es menos traumático para el recién nacido”, explica el doctor Riveros.

De las desventajas, el especialista opina: “Tiene más riesgos por el hecho de ser una cirugía, pero éstos son cada vez menores. La cicatriz presenta molestias estéticas y anatómicas. Tiene un mayor costo y una recuperación más lenta”.

Sus opiniones coinciden con el estudio realizado por el St. George’s Medical School de Londres y presentado en el último Congreso Mundial de Ginecología y Obstetricia efectuado en Santiago, donde se afirma que las patologías del piso pélvico en la mujer podrían deberse más al embarazo que al parto. Si existiera alguna protección, dura sólo hasta la primera cesárea, ya que más de un tercio de las mujeres que han tenido tres cesáreas presentan incontinencia urinaria.

También hay evidencia de que la cesárea disminuye la fertilidad, aumenta el riesgo de un embarazo ectópico y placenta previa, y las pacientes que se han realizado esta cirugía tienen 10 veces más riesgo de ser sometidas a una histerectomía total -extracción completa del útero- que las que han tenido parto vaginal. Por lo que concluye que no está claro que la cesárea sea más segura que el parto normal.

Respecto al traumatismo fetal, una investigación publicada en Lancet en 2000 afirma que la morbimortalidad fue menor con cesárea. Otro que apareció en el JAMA (Journal of American Medical Association) en 1985 mostró 3 a 5 veces mayor riesgo de mortalidad materna por cesárea. Sin embargo, las tasas de mortalidad materna actuales son tan bajas en Chile (en 1998 morían 2,1 cada 10.000), que a nivel de salud pública este porcentaje es muy bajo.
El doctor Riveros sostiene que “por el hecho de ser la vía natural, el parto vaginal tiene ciertas ventajas, como que la guagua nace con un mejor acondicionamiento biológico y que es más grato para la madre. Muchas pacientes que sólo han tenido cesáreas echan de menos el parto normal, y eso es porque tiene que ver con el ser mujer”.

En el futuro los costos económicos pueden ser equivalentes, muchas variables igualarse y ante la nueva realidad, donde las mujeres viven más y quieren hacerlo con una mejor calidad de vida, el especialista concluye que, “quizás, la cesárea será la mejor opción”.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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