Embarazo ectópico: Creciente aumento de casos


Esta alteración se presenta cuando el óvulo fecundado (cigoto) se implanta en tejidos fuera del útero y comienza a desarrollase allí.
Hace algunos años el embarazo ectópico era una causa frecuente de muerte en mujeres en edad fértil. Actualmente ha aumentado el número de este tipo de embarazos, pero cada vez son menos las víctimas fatales.

El embarazo ectópico se presenta cuando el óvulo fecundado (cigoto) se implanta en tejidos fuera del útero y comienza a desarrollase allí. El sitio más común es en las trompas de Falopio, sin embargo, en raras ocasiones también puede producirse en otras zonas como en los ovarios, abdomen, en la zona cervical o en el cuerno uterino.

De acuerdo con el doctor Paris Valentíni, ginecólogo de Clínica Alemana, “un caso de este tipo no se puede dejar evolucionar porque más del 90% de los embarazos ectópicos se complican, lo que pone en riesgo la vida de la madre y además no hay posibilidades de sobrevida del embrión”.

De acuerdo con la Revista Médica de Santiago (12 de julio de 2000), la prevalencia de esta patología se ha triplicado en los últimos 20 años, y en Chile se ve un caso cada 88 embarazos. El incremento de las gestaciones ectópicas se ha atribuido a factores como la promiscuidad, enfermedades de transmisión sexual, patologías de inflamación pelviana, mayor utilización de métodos anticonceptivos, como los dispositivos intrauterinos (DIU), y técnicas como la recanalización de las trompas de Falopio utilizada para revertir una ligadura de las trompas.
A menudo, los embarazos ectópicos se producen cuando hay condiciones que obstruyen o demoran el paso del óvulo fecundado por las trompas de Falopio hacia el útero. La mayoría de los casos es el resultado de una cicatrización provocada por una infección tubárica previa.

De acuerdo con el ginecólogo “las pacientes que han tenido algún episodio de inflamación pelviana aguda y que hayan quedado con secuelas en sus trompas o adherencias intraperitoneales tienen mayor riesgo de hacer embarazos tubarios”.

“Es por esto, que hay estudios que demuestran que las mujeres que usan DIU, especialmente del tipo Lippes o T de Cobre, tienen mayores probabilidades de tener embarazos ectópicos, que aquéllas que no usan métodos anticonceptivos o que utilizan anticonceptivos orales”.

También es posible que se produzca un embarazo ectópico en casos de cicatrización o torsión tubárica debido a la ruptura del apéndice o por una cirugía pélvica o de recanalización tubárica. Además, hay otras enfermedades que pueden afectar las trompas, como la endometriosis, que consiste en el implante de tejido endometrial fuera del útero.

Los principales síntomas son los típicos del embarazo (amenorrea o falta regla, sensibilidad en las mamas, náuseas, vómito y desmayo), a los que se suma un dolor en la parte inferior de la espalda y sangrado vaginal (generalmente escaso y tipo goteo). Si hay ruptura y se presenta hemorragia se puede tener dolor agudo y súbito en la parte inferior del abdomen, mareos y molestias en el hombro.

Lo habitual es que la sintomatología aparezca antes del segundo mes de embarazo, es decir, previo a las 9 o 10 semanas de amenorrea. Sin embargo, en ocasiones se puede llegar a una etapa avanzada del embarazo sin presentar síntomas.

“Personalmente me tocó resolver un embarazo tubario de 21 semanas, que dio molestias sólo momentos previos al diagnóstico”, sostiene el doctor Valentini.
El principal método de diagnóstico es la ecografía transvaginal, pero también el examen ginecólogico asociado a los test de embarazo y la historia clínica pueden hacer sospechar el cuadro.

En caso de embarazo tubario, el tratamiento principal es quirúrgico, ya sea por laparotomía o por laparoscopía -que es la más recomendada- y va desde métodos conservadores para tratar de preservar la trompa de Falopio afectada (salpingostomía, por ejemplo), hasta lo más radical que es sacarla (salpingectomía).

Hay otros tratamientos médicos con drogas, como el metotrexato, que se reserva para casos particulares, como embarazo cervical. También existen situaciones en que es preferible mantener a la paciente sólo en observación, ya que es posible que el problema se resuelva espontáneamente y se produzca un aborto tubario.
MEDIDAS PREVENTIVAS

Para prevenir los embarazos ectópicos tubarios es recomendable evitar trastornos que podrían ocasionar cicatrices en las trompas de Falopio. Esto se puede hacer:

-Tomando medidas para no contraer enfermedades de transmisión sexual.

-Haciendo un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado de enfermedad pélvica inflamatoria y de patologías de transmisión sexual.

La vida de la madre puede correr peligro cuando el sangramiento es masivo y de brusca aparición. Esta complicación se da principalmente en los embarazos ubicados en el cuerno uterino.

También es posible que se presente como consecuencia de la ruptura de la trompa o luego de tratar embarazos cervicales que pueden tener difícil abordaje.

Es posible que entre el 10 y 20% de los casos vuelvan a presentar otro embarazo ectópico “porque ya existe un probable daño crónico de la trompa afectada, que puede ir desde alteraciones macroscópicas evidentes, hasta lesiones microscópicas del tejido intraluminal tubárico, que dificulte el transporte del óvulo fertilizado”, explica el especialista y agrega: “Incluso hay casos en que las trompas pueden estar tan dañadas que produzcan problemas de infertilidad en la paciente, debido a la imposibilidad de lograr un embarazo normal”.

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Categoría: Actualidad Médica.




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