Ergonomía: Adaptar el medio al cuerpo


Este procedimiento consiste en diseñar objetos, medios de trabajo y entornos de acuerdo con las necesidades de las personas, para incrementar la productividad laboral y mejorar aspectos como la seguridad y la salud.
Sillas con diseños “espaciales” y teclados curvilíneos son algunos de los más conocidos ejemplos de la ergonomía, una disciplina que busca estrechar esa eterna brecha entre el hombre y la máquina.

La palabra ergonomía viene del griego ergon, trabajo; y nomos, leyes o normas; y se define como la ciencia que estudia las relaciones anatómicas, fisiológicas y sicológicas del hombre con la máquina, el ambiente y los sistemas de trabajo. La idea es lograr que los humanos y la tecnología trabajen en completa armonía.

Diseñar los productos para que se adapten a los cuerpos y las capacidades de las personas no es algo nuevo, incluso los hombres prehistóricos daban forma a sus herramientas y armas para hacerlas más fáciles de usar. Sin embargo, el nacimiento de la ergonomía como disciplina científica se desarrolló recién durante la Segunda Guerra Mundial, para integrar las características del “operario” en las cada vez más sofisticadas máquinas de guerra.

A más de medio siglo del inicio de su práctica sistemática, recién en los últimos años la ergonomía ha cobrado importancia en el entorno laboral de Sudamérica. Esta disciplina, que surgió con el fin exclusivo de aumentar la productividad del trabajador, con el tiempo se ha ido convirtiendo en una actividad multidisciplinaria que busca hacer más funcionales las herramientas y el espacio que se habita para mejorar diversos aspectos, como la seguridad, comodidad y salud.

En la actualidad los problemas músculo-esqueléticos relacionados con el trabajo son motivo frecuente de consulta en los servicios de traumatología. La doctora Loreto Díaz, fisiatra de Clínica Alemana, explica que “en estos casos la aplicación de la ergonomía es muy útil porque permite que la persona adapte mejor su entorno e instrumentos de trabajo a sus necesidades físicas y pueda, de esta forma, evitar el desarrollo de muchas patologías”.
La ergonomía como medida preventiva
En la actualidad, los muebles, monitores, mouses, teclados, la temperatura ambiental, humedad, iluminación y distribución de espacios, son sólo algunos de los factores que considera la ergonomía para el desarrollo de ambientes más sanos.

De acuerdo con la doctora Díaz, “no basta con tener muebles y equipos bien diseñados si la persona hace un uso inadecuado de ellos. Además de contar con buenas herramientas, hay que sacar el mayor provecho de ellas, ya que ésta es la mejor forma de prevenir enfermedades como tendinitis, epicondilitis o lesiones cervicales y lumbares, entre otras”.(ver infografía)

El tema de la prevención se vuelve un objetivo principal cuando se aplica la ergonomía en los establecimientos educacionales, ya que su correcta implementación puede evitar que los alumnos desarrollen enfermedades derivadas de problemas posturales durante el horario de clases.

En este sentido, durante los últimos tres años el Ministerio de Educación ha fomentado la elaboración de normas chilenas de mobiliario escolar a través del Instituto Nacional de Normalización (INN). El objetivo es favorecer las iniciativas que buscan desarrollar criterios ergonómicos en preescolares y universitarios.

Es así como esta disciplina se ha ido incorporando en diferentes áreas, incluso más allá de lo laboral y académico, ya que su aplicación también permite fabricar productos más seguros o fáciles de usar, como vehículos, electrodomésticos y diversos elementos propios del quehacer diario.
La altura del monitor: debe permitir ver bien desde una posición confortabl??e de la cabeza.

El espaldar: con apoyo lumbar completamente ajustable.

Un asiento: bien acolchado con bordes suaves para una mejor circulación de las piernas.

La altura de la mesa: debe ser suficiente para evitar toda flexión importante de la muñeca.

Suficiente espacio entre las piernas: tanto en el plano horizontal como en el vertical.

Los pies: deben estar siempre apoyados sobre el piso o una tarima.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Medicina Deportiva.




Deja un comentario