Estadificación en el cáncer de pulmón


Una vez establecido el diagnóstico histológico de cáncer de pulmón debe clasificarse el tumor de acuerdo con su extensión y diseminación. Este tipo de clasificación tumoral se conoce como estadificación y tiene especial relevancia para determinar el tratamiento. En la estadificación se manejan todas las pruebas diagnósticas que se han descrito en el capítulo anterior (diagnóstico por imagen, broncoscopia, gammagrafía ósea, etc.). La enfermedad se expresará así según la clasificación TNM, en la que se atiende al tamaño y localización del tumor (T), presencia de adenopatías en el hilio pulmonar, mediastino y espacios supraclaviculares (N) y existencia o no de metástasis (M). Si el paciente es intervenido quirúrgicamente, después de este tratamiento se realiza una nueva clasificación TNM, que se denomina pTNM. Según se catalogue la situación de la neoplasia y contando con los criterios de operabilidad del paciente se determinará la necesidad o no de tratamiento quirúrgico, quimioterapia o radioterapia. Si el paciente es intervenido, existe la posibilidad de realizar terapia adyuvante postoperatoria (quimio y/o radioterapia).
La clasificación TNM tiene un gran valor, no solamente para llevar a cabo el tratamiento definitivo de la enfermedad. Es también un indicador del pronóstico del tumor. Basado en datos estadísticos de los diferentes estadios, se ha realizado una última revisión de la clasificación TNM en 1997 (tabla 14.I) y es la que se usa actualmente. Esta clasificación permite agrupar el cáncer de pulmón en diferentes estadios (tabla 14.II). En función del estadio, se decidirá o no el tratamiento quirúrgico.
El apartado T hace mención al tamaño de la neoplasia. Son T1 aquellos tumores que miden 3 o menos cm y se hallan rodeados de parénquima pulmonar sano. El pronóstico de este estadio es el mejor por hallarse en una Una vez establecido el diagnóstico histológico de cáncer de pulmón debe clasificarse el tumor de acuerdo con su extensión y diseminación. Este tipo de clasificación tumoral se conoce como estadificación y tiene especial relevancia para determinar el tratamiento. En la estadificación se manejan todas las pruebas diagnósticas que se han descrito en el capítulo anterior (diagnóstico por imagen, broncoscopia, gammagrafía ósea, etc.). La enfermedad se expresará así según la clasificación TNM, en la que se atiende al tamaño y localización del tumor (T), presencia de adenopatías en el hilio pulmonar, mediastino y espacios supraclaviculares (N) y existencia o no de metástasis (M). Si el paciente es intervenido quirúrgicamente, después de este tratamiento se realiza una nueva clasificación TNM, que se denomina pTNM. Según se catalogue la situación de la neoplasia y contando con los criterios de operabilidad del paciente se determinará la necesidad o no de tratamiento quirúrgico, quimioterapia o radioterapia. Si el paciente es intervenido, existe la posibilidad de realizar terapia adyuvante postoperatoria (quimio y/o radioterapia).
La clasificación TNM tiene un gran valor, no solamente para llevar a cabo el tratamiento definitivo de la enfermedad. Es también un indicador del pronóstico del tumor. Basado en datos estadísticos de los diferentes estadios, se ha realizado una última revisión de la clasificación TNM en 1997 (tabla 14.I) y es la que se usa actualmente. Esta clasificación permite agrupar el cáncer de pulmón en diferentes estadios (tabla 14.II). En función del estadio, se decidirá o no el tratamiento quirúrgico.
El apartado T hace mención al tamaño de la neoplasia. Son T1 aquellos tumores que miden 3 o menos cm y se hallan rodeados de parénquima pulmonar sano. El pronóstico de este estadio es el mejor por hallarse en una

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Categoría: Glosario Médico.




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