Etiología de los abscesos pulmonares


La etiología de los abscesos pulmonares está en clara relación con las circunstancias en que se produce la aspiración de secreciones orofaríngeas y, por tanto, con los microorganismos que colonizan estas secreciones y son capaces de producir necrosis tisular. Cuando estos abscesos o neumonías necrotizantes se han adquirido fuera del hospital, la flora implicada suele ser polimicrobiana inicialmente. A medida que la infección progresa, se producen cambios en las condiciones ambientales que pueden favorecer a unos patógenos y perjudicar a otros. En general, los microorganismos responsables en el 90% de los casos son anaerobios, pero en bastantes ocasiones se describe el hallazgo simultáneo de otros microorganismos no anaeróbicos o aerobios facultativos, especialmente cocos grampositivos como el S. aureus, S. pneumoniae y S. pyogenes. Es difícil determinar cuál es el papel etiológico real que desempeña esta flora mixta y si debe efectuarse tratamiento mixto o bien dirigido sólo frente a los microorganismos anaerobios predominantes. Entre estos últimos, los que más frecuentemente están impli-cados son el grupo Fusobacterium nucleatum, Prevotella melaninogenicusasaccharolyticus, cocos, estreptococos microaerofílicos (Peptococcus, Peptostreptococcus) y otros anaerobios grampositivos. Bacteroides fragilis y Veillonella sp. son causas más raras de infección pulmonar. Los organismos anaeróbicos implicados no parecen determinantes en la naturaleza, la extensión o la gravedad del proceso infeccioso pleuropulmonar, tal vez con la excepción de Fusobacterium necrophorum que es especialmente virulento. En determinadas situaciones, hay una modificación significativa de la flora orofaríngea habitual. Así, el recuento de anaerobios es inferior al normal en pacientes anodontos y mayor en pacientes con mala higiene bucal, como ya se ha mencionado. Por otra parte, los alcohólicos y los pacientes con enfermedades crónicas muestran a menudo colonización orofaríngea por gramnegativos y S. aureus.
Cuando el absceso pulmonar se debe a una diseminación hematógena proveniente de otros focos, el microorganismo causal más frecuente es el S. aureus, aunque también deben considerarse bacilos gramnegativos entéricos y gérmenes anaeróbicos. Cuando la afectación pulmonar se produce por extensión directa de un absceso subfrénico u otras infecciones intrabdominales, Bacteroides fragilis es el patógeno más frecuentemente implicado.
Si la aspiración ocurre en el hospital, los anaerobios están implicados en una menor proporción de los casos, debido a que los pacientes hospitalizados, sobre todo los ancianos, los diabéticos, los que sufren una enfermedad cardiopulmonar crónica o aquéllos que han recibido tratamiento antimicrobiano de amplio espectro, suelen presentar cambios en la flora orofaríngea, con predominio de bacilos gramnegativos no anaeróbicos, generalmente enterobacterias, y, con menor frecuencia, S. aureus. Otras causas menos frecuentes de neumonías cavitadas son la Nocardia sp., Actinomyces israelli, Legionella sp. y P. pseudomallei. El M. tuberculosis y los hongos deben tenerse siempre presentes como agentes responsables de las neumonías necrosantes y abscesos.

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Categoría: Glosario Médico.




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