Etiología Infecciosa en enfermos inmunodeprimidos


Etiología Infecciosa. La mayoría de autores enfocan este apartado distinguiendo dos tipos de enfermos según esté presente, o ausente, la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). En cualquier tipo de EID los cuadros infecciosos agudos pueden estar ocasionados por los microorganismos habitualmente causantes de neumonía, siendo el Streptococcus pneumoniae el germen más frecuente. Pero además habrá que considerar otros como: Staphylococus aureus, bacilos Gram-negativos (Pseudomonas aeruginosa) y Legionella sp. Es importante sospechar estos últimos gérmenes, porque van a requerir pautas antimicrobianas distintas a las habituales y, además, muchas veces serán causa de infecciones graves.
Enfermos inmunodeprimidos no infectados por el VIH. En un trabajo publicado recientemente sobre este subgrupo de EID, son las bacterias, los hongos y los virus las etiologías más habituales.
Hongos. Son patógenos muy relacionados con el EID que ocasionan problemas infecciosos de enorme gravedad, especialmente en el contexto de las neoplasias hematológicas. Los mas frecuentes son Aspergillus sp. y Candida albicans. Hay que sospechar su presencia en enfermos neutropénicos que hayan recibido antibioterapia prolongada de amplio espectro. En enfermos con leucemia es muy característica la tendencia del Aspergillus sp. a provocar hemorragia intraalveolar.
Citomegalovirus (CMV). Microorganismo de la familia herpesvirus, que ocasiona una de las infecciones de mayor trascendencia en el portador de órgano transplantado. La aparición de neumonía por CMV se relaciona con el estado serológico del donante y el receptor. Facilitará la aparición de la enfermedad en el receptor seronegativo, el trasplante procedente de un donante seropositivo. Su incidencia se ha atenuado con el empleo de profilaxis especifica.
Enfermos infectados por el VIH. La infección por el VIH condiciona una inmunodepresión caracterizada por la perdida progresiva de linfocitos CD4, con el consiguiente desarrollo de infecciones y tumores en diversas localizaciones. En los últimos años, se ha progresado de forma notable en las terapias antirretrovirales que, junto a los tratamientos profilácticos, ha cambiado el espectro de las enfermedades infecciosas asociadas al SIDA.
Los enfermos con tratamiento antirretroviral correcto, con poblaciones de CD4 dentro de la normalidad, se comportan como individuos normales ante otros procesos infecciosos. El tipo de tratamiento que recibe el enfermo infectado por el VIH y su nivel de CD4, va a ser un dato de la historia
clínica muy relevante para que la sospecha diagnóstica incida en mayor o menor medida en los gérmenes oportunistas.
Los que no han recibido tratamiento antirretroviral ni profilaxis especifica son susceptibles de padecer infecciones que guardan relación con el nivel de inmunodepresión, estimado por el recuento de linfocitos CD4. El conocimiento de esta situación puede ayudar en la sospecha diagnóstica de gérmenes concretos.

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Categoría: Glosario Médico.




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