Etiología NO Infecciosa en enfermos inmunodeprimidos


En una cuarta parte de los casos, a pesar de presentar unas manifestaciones clínicas y radiológicas muy similares a las complicaciones infecciosas, la afectación pulmonar del EID se debe a otras causas. Dentro de este apartado destacan cuatro posibilidades.
Antecedentes tumorales. Han de tenerse muy en cuenta al evaluar la presencia de infiltrados intersticiales en la radiografía de tórax, especialmente un carcinoma de mama previo, ya que pueden corresponder a una extensión de la propia neoplasia en forma de linfangitis carcinomatosa. La obtención de una TACAR y una biopsia transbronquial proporcionará el diagnóstico.
Bronquiolitis obliterante. Se trata de un proceso que afecta a los bronquiolos y suele aparecer después de un transplante (ver capítulo 9). Su causa guarda relación con defectos de inmunoglobulinas en el periodo postransplante, y también con la enfermedad injerto contra huésped. El síntoma fundamental es la disnea, y se sospecha su presencia en un contexto clínico adecuado junto con un deterioro en la función respiratoria y una radiografía de tórax compatible (infiltrados “parcheados” y/o, áreas de insuflación). El diagnóstico definitivo suele requerir técnicas invasivas: biopsia transbronquial o por toracocoscopia.
Toxicidad por fármacos. Existen gran cantidad de fármacos con capacidad de generar toxicidad en el pulmón. Los EID consumen por lo general muchos medicamentos, algunos de los cuales son muy conocidos como potenciales tóxicos pulmonares. El diagnóstico es en gran medida de exclusión y hay que valorar varios aspectos. Por una parte la relación temporal del inicio del cuadro con la toma del fármaco sospechoso y la mejoría con su retirada. Por otra parte la radiografía de tórax, la eosinofilia sanguínea (que puede acompañar muchas veces), los hallazgos espirométricos y capacidad de difusión pulmonar, proporcionaran datos para apoyar el diagnóstico. Como guía general un buen numero de los tóxicos pulmonares se encuentran entre las familias de los antiarrítmicos, anticomiciales, antidepresivos y citostáticos. Además, un número importante de EID son portadores de neoplasia y conllevan tratamiento citostático y radioterapia. Esta última puede generar neumonitis por radiación, de aparición retardada respecto a su aplicación, que con facilidad se confunde con toxicidad por fármacos o proceso infeccioso.
Sarcoma de Kaposi. Se trata de un tumor de origen vascular típico de los infectados por el VIH, especialmente homosexuales, que muchas veces va a ser el hallazgo que determine el diagnóstico de SIDA. Aparece de forma preferente en la piel y con menos frecuencia en otros órganos. Su presencia en el pulmón toma forma de infiltrados difusos de carácter intersticial, con derrame pleural asociado. Es signo de mal pronóstico.

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Categoría: Glosario Médico.




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