Extracción endoscópica de venas para bypass coronarios


Con esta técnica diminuyen los riesgos asociados a la herida operatoria, lo que se traduce en menos infecciones, molestias y dolor, además de una hospitalización más corta.
“Me operaron con una técnica preciosa, no se siente nada”, afirma Ricardo Tapia (51) y Orlando Friant (72) coincide: “Estoy recuperándome de forma increíble. No he sentido ningún dolor”.

Muy al tanto de la novedosa intervención que les realizaron están estos dos hombres, quienes fueron unos de los primeros del país en recibir sus bypass coronarios con una vena extraída por vía endoscópica.

“Esta técnica permite disminuir las complicaciones relacionadas con la herida operatoria de la extirpación de la vena safena, de un 20-25% a menos del 5%, porque se realiza una incisión de 2 cm. en vez de tres o más que suman 10 a 15 cm. Esto se traduce en menos infecciones, molestias y dolor, además de una hospitalización más corta y, por lo tanto, un menor costo en general.

Antes, los pacientes se quejaban más de dolor y molestias en la pierna que en el pecho”, explica el doctor Michael Howard, jefe del equipo de cardiocirugía de Clínica Alemana.

El bypass coronario es una de las alternativas para tratar arterias coronarias obstruidas -irrigan el corazón-. La obstrucción produce angina de pecho, que es un fuerte dolor, y eventualmente la muerte del músculo cardiaco sin sangre, es decir, un infarto. La cirugía consiste en el injerto de un segmento de un vaso sanguíneo que permite “saltarse” la zona tapada y brindar sangre al sector amenazado del corazón.

El doctor Howard describe que lo normal es requerir entre dos y cinco bypass, y para cada uno de ellos se necesitan 10 a 12 cm. de un vaso sanguíneo del cuerpo.

“Como primera opción se utilizan las arterias mamarias, las cuales por su cercanía con el corazón, sólo se cortan de un extremo y conectan en la arteria coronaria después de la zona ocluida. Cuando se realizan más bypass, se puede utilizar las arterias radiales del antebrazo y la vena safena de las piernas. Estas venas y arterias son elegidas por su calibre, durabilidad y porque se pueden extraer sin causar problemas al paciente”.
vena safena mediante una incisión de sólo 2 cm. en vez de múltiples incisiones a lo largo de la pierna.

El equipo adquirido se llama Vasoview y consiste en un aparato que integra la óptica y los instrumentos necesarios para separar la vena a lo largo de la pierna, y cortar y coagular los vasos sanguíneos que la unen.

“Se introduce a la altura de la rodilla, desde donde luego de recorrer la vena bajo visión endoscópica se insufla con CO2 para formar un canal de trabajo que permite disecar la vena safena.

En el extremo superior, cerca de la ingle, a través de una mínima incisión se corta la vena y luego se extrae a través del endoscopio”, explica el cardiocirujano.

De acuerdo al doctor Howard, en un futuro cercano se realizará lo mismo para la extracción de las arterias radiales del antebrazo.

Otra ventaja del uso de esta técnica, es que estas cirugías, que ya son de larga duración -5 a 6 horas- pueden acortarse en unos 30 a 60 minutos.

Me revivieron
“Acá me trajo un coche que se llama cigarro tirado por un caballo llamado glotonería”, describe Ricardo Tapia como los responsables de la obstrucción de sus arterias coronarias. Fumaba alrededor de dos cajetillas diarias y llevaba una vida muy activa como odontólogo y profesor de la Universidad Mayor.

El 4 de octubre comenzó con un dolor en el pecho muy fuerte que se le irradiaba a la espalda y brazo. Aguantó durante cuatro días otros episodios que pasaba acostándose: “Sabía que me venía esto. Siempre he evitado las clínicas, pero esta vez era sí o sí, no había alternativa. Lo más importante es que tengo la tranquilidad de que ahora puedo recuperarme.

Mi vida cambiará en expectativas, reordenamiento y cada vez que quiera fumar me voy a mirar la cicatriz del brazo y recordaré la operación”, asegura.
Le practicaron cinco bypass, cuatro de ellos con arterias (las dos mamarias y la radial) y uno con la vena safena. “Es maravilloso contar con profesionales de la calidad de los de la Clínica. Si Dios da la oportunidad, el resto lo hacen ellos”, concluye.

Orlando Friant vive en Arica y cuenta que en junio comenzó con dolores que le identificaron como un reflujo. “No le di mucha importancia. Pero después se hicieron más fuertes, me venían en la noche y la única forma de pasarlos era caminando ¡Imagínese, eso es lo peor! Cuando ya aumentaron mucho, me vine a Santiago. Estuve a punto de tener un infarto y me revivieron”.

Le realizaron dos bypass de urgencia en una cirugía que, además utilizó otra moderna técnica que permite operar con el corazón latiendo sin utilizar la circulación extracorpórea. “He tenido sólo molestias normales. El dolor es mínimo si lo comparo con lo otro. Maravilloso es poco para describir la recuperación. Y me han dicho que volveré a mi actividad habitual sin problemas”.

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Categoría: Actualidad Médica.




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