Fibrosis Quística


Las BQ pueden ser la única manifestación de la Fibrosis Quística (FQ) y ésta es responsable de aproximadamente un 3% del total de BQ diagnosticadas. Es la enfermedad genética más frecuente en raza caucásica, con una incidencia en la población blanca de origen europeo de aproximadamente un caso por cada 2.000-2.500 nacidos vivos (probablemente uno de cada 6.000 en España). Dado que se trata de una enfermedad autosómica recesiva, una de cada 20-25 personas será portadora (el 4-5% de la población) y no mostrará ninguna anomalía clínica o bioquímica. La FQ está causada por las mutaciones de un gen localizado en el cromosoma 7 que codifica un polipéptido de 1.480 aminoácidos denominado regulador transmembrana de la fibrosis quística (RTFQ), que funciona habitualmente como un canal de cloro y regula otros canales de conducción en la membrana celular apical. Las mutaciones del gen RTFQ afectan a la síntesis de la proteína, a su desplazamiento intracelular, a su regulación o a su activación. Entre las más de 1.000 mutaciones descritas hasta la actualidad, la más común es la causada por la deleción de un aminoácido fenilalanina en la posición 508 (F508del) del RTFQ, lo que condiciona que esta proteína quede atrapada en el retículo endoplásmico y posteriormente sea degradada enzi-máticamente. Las consecuencias más importantes de todo ello son una impermeabilidad de la membrana celular al cloro, un incremento en la reabsorción de sodio y un aumento de la diferencia de potencial transepitelial (que normalmente es inferior a 30 mV y en el caso de la FQ supera los 35 mV). La FQ va a determinar cambios en los órganos que expresan el RTFQ, como los pulmones, los senos paranasales, el páncreas, el hígado, el aparato reproductor y otras células secretoras. Sin embargo, las alteraciones más llamativas ocurren en el aparato respiratorio, donde el defecto genético básico condiciona infecciones pulmonares crónicas originadas, curiosamente, por un limitado número de patógenos, en especial Staphylococcus aureus, Haemophilus influenzae, Pseudomonas aeruginosa, Stenotrophomonas maltophilia, Burkholderia cepacia complex, Stenotrophomonas maltophilia y Achromobacter (Alkaligines) xyloxidans. La hipótesis fisiopatológica más aceptada sugiere que un defecto en la secreción de cloro a la luz bronquial, junto con un aumento en la reabsorción de sodio en la vía aérea, condiciona un líquido periciliar deshidratado, unas secreciones viscosas y una alteración del sistema mucociliar y de la eficacia tusígena. Las bacterias quedan atrapadas en este moco espeso, donde encuentran unas condiciones microaerofilicas o anaeróbicas (atribuidas a un consumo anormal de oxígeno por parte de las células epiteliales) que estimulan la transformación de cepas no mucoides de S. aureus o P. aeruginosa en fenotipos mucoides, el habitual en la FQ. Otras hipótesis sugieren que el RTFQ actúa como receptor de P. aeruginosa y S. aureus y que, cuando funciona correctamente, introduce al patógeno en el interior celular y lo destruye. Sin embargo, el RTFQF508del no puede unirse al microorganismo, lo que permite a la bacteria multiplicarse en la luz de la vía aérea de los pacientes con FQ.

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Categoría: Glosario Médico.




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