fracturas de la tibia expuestas


debe guiar su procedimiento según ciertos principios básicos:
a. Evitar procedimientos que hagan expuesta una fractura cerrada (tratamiento incruento).
2. Abrir y exponer ampliamente el foco expuesto.
3. Aseo físico y quirúrgico del foco.
4. Aponer o reducir los extremos óseos; no olvidemos que no es ése precisamente el objetivo de la intervención.
5. Cierre por planos (excepto aponeurosis). Músculos afrontados, celular y piel. Es una condición indiscutible, que ninguna sutura debe quedar a tensión.
6. Inmovilización por procedimientos que el médico habrá de seleccionar según lo aconsejen las circunstancias:
? Tracción continua transesquelética (desde el calcáneo).
? Bota larga de yeso, con ventana frente al foco. Sólo se recomienda en fracturas expuestas de grado I.
? Férula de yeso, muy bien ajustada, en fracturas bien reducidas y
consideradas estables.
? Fijación externa, reservada a
fracturas ampliamente expuestas (grado II o III) con pérdida de
sustancia, infectadas, etc.
g. Control permanente de la evolución de la herida y de la fractura.
8. Antibioterapia adecuada.
9. Cuando las circunstancias propias de la exposición hayan desaparecido, se continúa el tratamiento tal cual se hace en una
fractura cerrada.

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Categoría: Traumatología.




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