FRACTURAS DEL CUELLO DEL FEMUR Extirpar la cabeza femoral


1. Enfermos muy ancianos y con avanzado deterioro orgánico.
2. En situaciones tales que hagan imposible la colocación de una prótesis o un enclavijamiento (inadecuada infraestructura, alejamiento geográfico, falta de especialista, etc.), con enfermo agobiado por dolor e imposible de trasladar.
3. Pseudoartrosis muy invalidante por dolor, y sin posibilidades de colocar una prótesis.
4. Fracaso de un enclavijamiento del cuello femoral o de una prótesis (infección, desprendimiento de los segmentos protésicos, etc.).
El procedimiento deja abierta la posibilidad de realizar, posteriormente, una sustitución protésica, cuando las circunstancias lo permitan o lo aconsejen.
Contraindicaciones de cualquier procedimiento quirúrgico
Puede ocurrir que el cirujano se enfrente a casos en que haya contraindicación formal de emplear cualesquiera de los tres procedimientos quirúrgicos señalados:
1. Pacientes con tal estado de compromiso del estado general, que resulta evidente el riesgo de muerte con el acto operatorio.
2. Existencia de lesiones infectadas: escaras de decúbito, quemaduras, osteomielitis, etc.
3. Enfermos con un claro estado de demencia (agresivos, depresivos, seniles, negativismo, arterioes-cleróticos, etc.).
4. Enfermos que ya se encontraban postrados en cama o silla de ruedas (hemipléjicos, parapléjicos, parkinsonianos, etc.).
5. Tenaz negativa de los familiares a permitir la operación, a pesar de haber recibido una clara, completa y honesta explicación de parte del médico tratante.
El cirujano debe ser extremadamente cauteloso en plantear cualquiera de las contraindicaciones expresadas, sobre todo aquella sustentada en un notorio mal estado general del enfermo.
Los progresos en las técnicas en los cuidados pre, intra y post-operatorios, están logrando recuperaciones insospechadas; estimamos como muy útil el someter a estos enfermos a la consideración de médicos expertos en evaluación de riesgo quirúrgico (UTI), antes de negarle la posibilidad quirúrgica, sobre todo considerando que con ello se les niega la única posibilidad de sobrevida. La responsabilidad del médico tratante, ante esta situación, es inconmesurable, y merece una profunda consideración.
A pesar de todo lo expresado, existe una situación que elimina cualquiera de las contraindicaciones señaladas: es la existencia de dolor intratable. Frente a este hecho, el médico debe plantear la indicación quirúrgica, aun cuando exista la convicción de un riesgo elevado de muerte quirúrgica. No es infrecuente que sea la propia familia que, conciente del peligro, solicite la intervención. El médico está en su derecho al acceder a ello, acentuando al extremo las medidas de cuidados médicos para salvar la vida de su enfermo. La experiencia ha demostrado que con mucha frecuencia, pese a lo esperado, el enfermo logra sobrevivir y volver a una vida aceptablemente normal.
Tratamiento del enfermo post-operado o del que no se opera
Objetivos: prevenir y tratar cada una de las complicaciones nacidas de la operación, del post-operatorio y de la postración.
? Muy buen cuidado de enfermería.
? Es ideal contratar a una buena auxiliar de enfermería, experta en cuidados de enfermos de este tipo, con dedicación exclusiva.
? No resulta recomendable, por ineficaz, el procedimiento de usar a un miembro de la familia para el cuidado del enfermo.
? Instruir a un miembro responsable de la familia, sobre los objetivos y técnicas indicadas por el médico.
? Extender este instructivo a la auxiliar que cuidará al enfermo; se sentirá muy halagada de compartir la responsabilidad con el médico.
? Prevenir escaras.
? Diaria evacuación intestinal.
? Abundantes líquidos.
? Ejercicios diarios de función muscular y respiratoria.
? Escrupuloso aseo de esponja, fricciones alternadas de vaselina y alcohol. ? Pieza aireada, bien calefaccionada. Buen grado de humedad ambiental.
? Muy buen ambiente afectivo para con el enfermo. No permita que se le agobie
con problemas económicos, familiares, etc.
? Control médico semanal y ello por razones médicas, psico-afectivas y de control de cumplimiento de sus instrucciones.
? Mantener muy bien informada a la familia de la evolución de la enfermedad del paciente.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Traumatología.




Deja una respuesta