Hidatidosis


La produce la tenia Ecchinococcus granulosus. Penetra en el intestino y, vía porta, llega al hígado. Desde aquí, puede diseminar al pulmón y otros órganos.

CLÍNICA.

No suele dar síntomas (crecimiento lento). Acaso leve dolor e hiper­sensibilidad abdominal. La forma pulmonar suele ser un hallazgo radiológico, aunque a veces produce tos, dolor torácico y expulsión del material quístico por la vía aérea (vómica).

COMPLICACIONES.

Rotura a vía biliar: la más frecuente. Cólico biliar, ictericia y prurito.
Infección: escalofríos, fiebre en picos, hepatomegalia dolorosa. Absceso pulmonar.
Rotura a peritoneo: dolor brusco y shock anafiláctico.
Tránsito hepatopulmonar: dolor en hombro, con vómica y expectoración de bilis.

DIAGNÓSTICO.

Hay eosinofilia en el 25-40%. La RX simple puede mostrar elevación del hemidiafragma derecho y una masa hepática calcificada. La ecografía y el TAC tienen gran rendimiento diagnóstico. Por otra parte, existen pruebas serológicas (aglutinación indirecta), que negativizan tras la cirugía.

TRATAMIENTO.

Cada vez se recomienda más la PAAF guiada por ecografía, aspirando los quistes e inyectando alcohol o suero hipertónico. Produce menos morbimortalidad que la cirugía abierta (quistoperiquistectomía). Es de destacar que los quistes calcificados, pequeños y con serología negativa no precisan resección.

Agente causal
Es la forma larvaria del céstodo Echinococus granulosus, que también se conoce como quiste hidatídico.

Distribución geográfica
Mundial: el padecimiento producido por la larva de este céstodo ­la «hidatidosis»­ se conoce desde la más remota antigüedad, ya que Hipócrates describió una técnica denominada «marsupialización» para extirpar el quiste hidatídico. La infección es prevalente en países ganaderos como en Oceanía, países del litoral del mediterráneo en Europa, Medio Oriente, Australia, Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay, Perú, etc.
En México no está bien definida su distribución. Sin embargo, existen informes de infección en perros de 10% a 15% en la ciudad de México y el estado de Michoacán. Escasamente llegan a 10 los casos notificados de hidatidosis humana en México; pero cabe aclarar que han sido casos autóctonos y no importados.

Fases de desarrollo
El parásito adulto se encuentra infectando a cánidos, principalmente perros y lobos los que funcionan como húespedes definitivos, y en los cuales se desarrolla el parásito adulto. Pero la forma larvaria o quiste hidatídico se desarrolla en el humano y en animales que funcionan como huéspedes intermediarios tales como los ganados vacuno, ovino, caprino, suino, etc.

Mecanismo de infección
Tanto el hombre como los animales que sirven como huéspedes intermediarios, ya mencionados, se infectan al ingerir los huevos del parásito adulto, que son eliminados junto con la materia fecal de los cánidos que los albergan, y en los que se desarrollará la fase larvaria o quiste hidatídico, formado por varias membranas, unas de estructura fibrosa, y otra la más importante, que es la germinativa interna, da origen a la formación de vesículas que se proyectan hacia la cavidad del quiste con medidas de 250-300 micras de diámetro, en cuyo interior se originan los escólices a los cuales se les denomina como «arenillas hidatídicas».
El quiste hidatídico que se forma en el hombre, rompe con el ciclo biológico del parásito, ya que necesitarían ser ingeridos estos quistes junto con la carne humana, ya sea por perros o lobos, para que en estos animales se desarrolle el parásito adulto.

Localización en el huésped
Principalmente el hígado, en 65% de los casos. En segundo lugar se encuentra la localización pulmonar en el 10%, y después, otros órganos o tejidos de la economía con frecuencias mucho menores.

Manifestaciones clínicas
Dependiendo de la localización del parásito en el hombre, será el cuadro clínico que se presente. También influyen en éste, tanto el tamaño los quistes como el número de éstos que estén presentes.
Si la localización es hepática, aparecerá dolor en el cuadrante superior derecho con irradiaciones hacia el hombro del mismo lado, distensión, cefalea y alteraciones cutáneas, como la urticaria. Cuando la localización es cerebral, se presenta la hipertensión intracraneana y síntomas y signos que dependerán de la zona afectada, ya sea motora o sensitiva. Cuando los quistes se localizan en pulmones, con frecuencia se rompen y producen una vómica característica, debida a la expulsión del líquido hidatídico. A veces los quistes se rompen espontáneamente, lo cual origina la salida de líquido hidatídico y puede provocar choque anafiláctico grave, que en ocasiones acarrea la muerte o la siembra de múltiples escólices que a posteriori darán origen a nuevos quistes.

Materiales para estudio
Biopsias, el quiste mismo, líquido hidatídico, suero.

Exámenes de laboratorio
Parasitoscópicos. Tendientes a establecer el hallazgo de los escólices del quiste hidatídico, lo cual de ser positivo nos daría el diagnóstico parasitoscópico de certeza. Se realizan mediante estudio al microscopio de las biopsias obtenidas de los pacientes o al estudiar al quiste hidatídico mismo.
Inmunológicos. La reacción de Montenegro es una intradermoreacción muy específica para el diagnóstico. También se utilizan en suero sanguíneo reacciones como la hemoaglutinación indirecta, ELISA, Inmunoblott, etc.

Tratamiento
Básicamente es la extirpación completa y total sin romper el quiste, para evitar la salida del líquido hidatídico y así no provocar en el paciente choque anafiláctico o siembra de escólices en los tejidos adyacentes al quiste, lo que originaría el desarrollo de nuevos quistes.
Actualmente, se están ensayando imidazoles, al parecer con buenos resultados.

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Categoría: Glosario Médico.




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